martes, 14 de junio de 2016

Zavolakis again

 UN POEMA DE ARISTOS ZAVOLAKIS



El poeta silencio


 El poeta silencio vino hasta mí y me habló del combate
con un escudo arrebatado al tiempo
en la batalla entre amor y soledad

El poeta silencio se apiadó de mí, que estaba enamorado
del amor mismo
manchado por ásperos fuegos, teñido con el color de la locura
y saturado de desprecio

Su mirada era una puerta abierta en lo profundo de la verdad
su sombra  una  dorada luz  que crece en el  oscuro verso

-No eres-dijo-otra cosa que yo

Cayó desprevenida y única
la capa blanca
y apareció mi alma y mi corazón desnudo y
dijo el poeta silencio
silencio.




      













       

CONTRA EL PUOO.

No puoo soportarlo más, ese puoo.

No es que no quiera, es que de verdad no puoo

Mi prima S. me inició en el quizir, al que no había detectado de una manera consciente y que también es atacante hasta más allá del honor y el deber.

De modo que no puoo, de verdad, quizir, si pudiera lo soportaría, pero  juro que no puoo.


PUEDO. QUIERO DECIR. ¿SON TAN DIFÍCILES DE PRONUNCIAR?

























viernes, 3 de junio de 2016

Para María Jesús Paradela de Coles, un poema de Alvaro Cunqueiro

Un poema de nuestro amado Alvaro Cunqueiro para
Para María Jesús, que miraba el mundo amorosamente, como es debido.



CANDO SE FINA UN HOME

Cando se fina un home, morre unha cidade
Vaise il, pro non soio.
Leva soños, verbas, desexos que foron bicos,
tristuras, amistades, grandes risadas. Todo isto
no fardelo que lle foi dado.
Pro tamén leva outros:
o aroma de aquel recuncho, aquela hora
de sol de inverno na praza, a fonte
sob os plátanos, o cheiro de mel da confitería, uns
bos días, señora Pepa!, i-ela sorrindo, gorda;
a discusión no Comité: ¡eu estou pola
mellora do gado mouro!Non sabía por que.
Il amaba unha certa paisaxe, unha certa
forma das estrelas, i-as herbas, i-o canto do galo,
unha certa voz nos homes, i-unha color nas vacas.
I-a cidade-o mundo-decía: Mijail estame vendo tamén.
E seguía, seguían as horas, as estaciós, os séculos.
O mundo, porque alguén o miraba, seguía indo.
Pro un día calisquer cen Mijail morren
i-o mundo acaba, perdido, soio, sin que ninguén o olle
amorosamente, como é debido

  
(firmado como el rumano Decio Arveanu y supuestamente traducido al gallego por A. Labrada.)


CUANDO UN HOMBRE SE ACABA


Cuando un hombre se acaba, muere una ciudad.
Se va, pero no sólo.
Lleva sueños, palabras, deseos que fueron besos,
tristezas, amistades, grandes carcajadas. Todo esto
en el hatillo que le fue dado.
Pero también lleva otros:
el aroma de aquel rincón, aquella hora
de sol de invierno en la plaza, la fuente
bajo los plátanos, el olor de la miel de la confitería, unos
¡buenos días, señora Pepa ! y ella sonriendo, gorda;
la discusión en el Comité:¡ yo estoy por la
mejora del ganado negro! No sabía por que.
El amaba un cierto paisaje, una cierta
forma de las estrellas, y las hierbas, y el canto del gallo,
una cierta voz en los hombres, un color en las vacas.
Y la ciudad-el mundo-decía: Mijail me está viendo también.
Y seguía, seguían las horas, las estaciones, los siglos.
El mundo, porque alguien lo miraba, seguía siendo.
Pero un día cualquiera cien Mijail mueren
y el mundo acaba, perdido, solo, sin que nadie lo mire
amorosamente, como es debido.




martes, 12 de abril de 2016

DON LUIS


 ESTÁIS TODOS INVITADOS
























jueves, 11 de febrero de 2016

UNA FRASE DEL DE AVON PARA LOS TIEMPOS



EL PODER ES UNA ESCALERA DE ARENA.


lunes, 25 de enero de 2016

LOS QUE VIVEN GRACIAS A LO QUE LOS DEMÁS NO SABEN

En una de las tertulias de El Nuevo Café de Levante que presidía Valle-Inclán, Pío Baroja dividió a los españoles, de un modo que se ha convertido en clásico, en los siguientes grupos:

"La verdad es que en España hay siete clases de españoles. Sí, como los siete pecados capitales:

Los que no saben

Los que no quieren saber

Los que odian el saber

Los que sufren por no saber

Los que aparentan que saben

Los que triunfan sin saber

Y los que viven gracias a lo que los demás no saben.

Estos últimos se llaman a sí mismos políticos y a veces hasta intelectuales."

martes, 10 de noviembre de 2015

El maravilloso caballo Cuco en la ducha

El caballo de María Jesús Paradela de Coles, caballo que habla según me consta, hoy se da una ducha y dulcemente bebe en su campito. El video más refrescante y tranquilizador que verse pueda en estos agitados tiempos. Gracias, María Jesús. 

domingo, 11 de octubre de 2015

CHRIS STEWARD


La otra noche conocí al escritor inglés Chris Stewart. Andaba haciendo un extraño bolo con un luthier belga llamado Daniel Bernaert, que construye guitarras españolas. Ambos fueron trotamundos irredentos hasta que fueron a parar a La Alpujarra, donde se instalaron, uno hace veinticinco años y el otro quince. Como llegué un poco tarde, no me enteré de que la cosa iba de la presentación del último libro de Stewart, que es el anti-Umbral y no" había ido allí a hablar de su libro" sino a animar el cotarro, cosa que ciertamente logró. Con gran soltura, le dió el protagonismo a Daniel, hombre dulce y  de una humildad franciscana, y lo hizo con un savoir faire que en mi opinión nace de otra humildad franciscana, la de Stewart, tal vez más grande aún por estar vestida de humor.

Conociendo como conozco a la fauna literaria, desde los grandes tiburones a los renacuajos de charca, me sorprendió, a toro pasado, su falta , por decirlo así, de torre-eburnismo y arrogancia, y también su sinceridad.

Dice El Corán que la sinceridad es un valor tal que convierte en oro todo cuanto toca, así que gracias a estos dos pájaros alpujarreños disfrutamos de una noche dorada, que terminó en petit comité a las cuatro de la mañana chez Ana, la lianta número uno de cualquier evento musical (aunque en este caso haya sido literario/musical) que suceda por aquí.

Como me gustaron ambos, ayer me hice con el primer libro de Stewart, "Entre limones"( y me tienta  comprarle una guitarra a Daniel, aunque sólo sea para mirarla)

En las pocas páginas que me faltan para ponerle fin no creo que guarde una bomba que me disuada de comprar sus obras completa.

Lo cierto es que no me puede gustar más.

Su escritura es sumamente amena: primera virtud capital. Y bella: segunda virtud. Y nada enfática: tercera virtud. Y a veces muy cómica: cuarta. Interesante:quinta. Y optimista. Y vital. Y ¿ por qué no decirlo?llena de la sabiduría del  que se conoce a sí mismo y no se atormenta con estupideces ni tortura a sus personajes con el pasteleo existencial al que la literatura de las últimas décadas es tan aficionada.

Vida en estado puro.

Gracias, Chris Stewart. No sólo por aguantar con paciencia mis ganas de hablar de literatura, sino por haberte tomado el trabajo de escribir algo que para los demás es pan, y naranjas, y vino y flores. Algo que nos alegra, nos divierte, nos encanta con un encantamiento benéfico y además nos alimenta.








miércoles, 7 de octubre de 2015

DOS POEMAS CON CIPRESES DE "LOS ARCHIVOS GRIEGOS"


A UN CIPRÉS DE LA ACRÓPOLIS

Verás, ciprés, hermano
de los lirios
me recuerdas a un hombre
que amé y murió
y que era como tú alto y oscuro.
Delgado como música de cuerda
también su alma era ática
ascendía en la noche
por la secreta escala
de sí mismo
buscándose
buscando el alto cielo
como tú.

TO SPITIS TIS LOGOTEJNÍAS


Hace ya mucho tiempo naufragaron los hombres
los hermanos de sangre dividieron sus viñas
y el agua del idioma ardió como una estrella
cuando la torre aquella se enfrentó contra el Dios.
Y entonces, desde entonces
como ángeles, como campanas
navegaron bajeles
contra Babel
con espadas calientes conquistaron palabras
llevando vida de una parte a otra
trasladando los sueños de los hombres.

Así somos nosotros, guerreros, marineros
escritores, traductores, poetas
como ángeles, como campanas
junto a la piel del cielo.

Igual que una paloma que ha volado a una higuera
una luna de mármol nos vigila.

Aquí está nuestra casa que roza las estrellas
como un barco en la noche
un velero de piedra hermano de los pinos patriarcas
y hay un rumor de hipálages y símiles
que se abren como pétalos, que se alzan
como cipreses
que galopan
como caballos entre los cipreses
y un resplandor de extrañas metáforas y cantos
que brilla en los pasillos.

Como flechas de un arquero sagrado
atraviesan vencejos los altos corredores
diciendo: ¡ Buena suerte!¡ Encontrad la palabra!
También, como nosotros
anidan en la luz.







viernes, 24 de julio de 2015

Juan Benet y el trasvase Tajo-Guadiana

sábado, 13 de junio de 2015

Una animación del maravilloso tapiz de Bayeux, encargado por Matilde de Flandes para conmemorar la victoria de Guillermo el Conquistador sobre Harold Godwinson, el último rey sajón. El tapiz mide setenta metros de largo, y gracias a esta animación-que adquiere vivacidad tras las primeras escenas-podemos contemplar entera toda la historia ( con Eduardo el Confesor incluido) desde el punto de vista del vencedor.

El poema de Cunqueiro que transcribo a continuación se basa en un hecho histórico: el reconocimento del cadáver de Harold Godwinson por Edith Swanehals, esposa, por "matrimonio danés", del rey polígamo, entre miles de cuerpos desnudos y mutilados






RECONOCIMIENTO DE HAROLD GODWINSON


Una noche de ceniza caía sobre la tierra,
las linternas andaban solas por entre los muertos
y en las heridas del más herido de todos
Edith Swanehals ponía la luz violeta de sus ojos
por si aquel era Harold hijo de Godwin
que ella amara tanto.

Y aquella misma era la boca por la que salía un hilo de sangre
posada en la boca de tierra de una topera.


Venía de lejos el canto del mar. Edith se sentó
al lado del muerto
y con un hilo blanco que sacó de sus soñares
comenzó a tejer un pañuelo
para tapar los ojos del Rey.


Se escuchaba el mar y las hojas secas del bosque
arremolinándose en los caminos, entre los oteros.


La última caricia de Edith fue aquel callado tejer
cerca del muerto, y cuando salió la luna
mezcló hilos azules de la luz de la viajera con los suyos
-las agujas iban y venían en silencio
las manos moviéndose como quien acuna a un niño-
asegurándose de que aquel muerto era Harlod.
El mirar violeta de Edith se adentraba más y más
en los oscuras heridas
reconociendo la sangre del amante, y la muerte.

Y sucedió que Edith ya estaba ciega
cuando le preguntaron quién
entre aquellas sesenta docenas de muertos
era Harold
-Este, dijo señalando  a tientas,
que hacía cantar los ruiseñores en las noches de verano
cuando me besaba y me decía
-Swanehals, Cuello de Cisne, envejeceremos juntos
pero tú más lentamente.

martes, 2 de junio de 2015

AGUSTÍN TENA. DIARIO EL PAÍS.

'IN MEMORIAM'

Agustín Tena, el agitador que prendió la mecha de la movida

Fue agente cultural al frente del Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid

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En aquellos años movidos en que los bares resplandecían al tiempo que se prolongaba la noche hasta que se confundía con el día, quien siempre permanecía impasible, risueño, quizá con la misma copa en la mano, era Agustín Tena. Había nacido en Madrid en 1957. Murió el pasado 17 de mayo, también en Madrid. Era escritor, traductor, agitador cultural. Persona.
Era un muchacho elegante, del porte de Juan Benet; como este gurú de la amistad y de la literatura, tenía pelo blanco (prematuramente blanco) y flequillo, fumaba con la prestancia de la filósofa María Zambrano en el retrato de Raúl Cancio y tenía la buena costumbre de escuchar y sonreír. A pesar de que tenía todo el equipaje que convierte a las personas en insoportablemente pedantes, él se quedó en la frontera gracias, quizá, a la inteligencia sentimental que lo dotó para estar más pendiente de los otros que de su propia carrera.
Aun así hizo Agustín Tena muchas cosas; prendió, por ejemplo, la mecha de la llamada movida madrileña encendiendo la revistaDezine, cuando aún Pedro Almodóvar y los santos laicos de ese movimiento difuso y tan divertido eran la nebulosa que se asociaba a la noche de ilusión que empezaba a vivir España después del espanto de Atocha y bajo la vigilancia perversa de los matones de la extrema derecha y del Ejército que dio el golpe del 81.
Por decirlo así, Madrid era aún uno de día y otro de noche, y en esas noches en el que al Cock iban juntos, y a veces revueltos, gente como Sabina, Alaska, el citado Almodóvar, el que iba a ser Felipe VI y Juan Benet, reinaba con su cetro de paciencia Agustín Tena. Era el tiempo en que la televisión (del Estado) decidió ser moderna y no tan cutre, y los acogió a él y a Paloma Chamorro…
En Tiempos modernos, de la segunda cadena que ahora se llama La Dos, tuvo Agustín a gente como Lawrence Durrell, Bob Wilson, Anthony Burgess, Julian Barnes, Salman Rushdie, Gore Vidal… Fue guionista (Crónica amarga, para Canal Nou), hizo el guion La guerra de La Florida, resultado de una investigación que hizo en Harvard sobre la conquista española... Dirigió Malas artes para Canal Sur, e hizo otros tantos programas en televisiones nacionales y locales, para desembocar en el proyecto más arriesgado de su vida: ser agente cultural. Lo fue, al frente del Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid, desde 1992 a 1995.
En ese periodo de agitador y gerente dotó a Madrid de un elenco que se parecía a sus preferencias. Peter Brook, Robert Wilson, Martha Graham, Pablo Milanés, Pierre Boulez. Hizo guiones, comisarió exposiciones, dirigió fundaciones, escribió novelas, tradujo, fue autor del libro del aniversario de ¡Bienvenido, mister Marshall!... Colaboró mucho en prensa; su último trabajo fue para La Vanguardia, y versó sobre doña Concha Piquer.
Esa recopilación de su currículo lo retrata como el hombre de día que fue, laborioso y diligente, aunque como su semejante Juan Benet padecía en la noche de ese aire de indolencia que tienen los guapos que son altos y llegan a los sitios como si vinieran del paraíso deldolce far niente. Como su padre, Juan Ignacio Tena, el diplomático que salvó a Onetti del martirio uruguayo en los peores momentos del Cono Sur, y como sus hermanos (numerosos: Javier, María, Pilar, Patricia, Alfonso, Santiago), unía a su capacidad para conversar el hábito de entender a los otros, para hacerles la vida agradable.
En aquellos años movidos de Madrid su presencia era, en medio de la vorágine, un remanso de paz. Él ahora la ha hallado absolutamente, pero a los que nos la dio sentimos su pérdida con el dolor de no haberlo sabido querer y despedir como él se mereció sin duda.

AGUSTÍN TENA En EL PAÍS


sábado, 30 de mayo de 2015

AGUSTÍN TENA: DE NOBIS IPSIS SILEMUS

"De nobis ipse silemus" ( "De nosotros callemos" Kant )

"No es de nobles hablar de uno"( Juan Benet)


¿ Sabes por qué callo, Agustín, en cuanto comienzo a escribirte una semblanza?Porque no puedo separarte de mí. No puedo alejarme lo suficiente para desaparecer del encuadre. No puedo contar nada sin colarme yo de rondón, pegada a ti, como siempre cuando estábamos juntos. Confiaba tanto en ti. Eras tan sólido  dentro de tu ligereza. Nunca me fallaste en nada. Nunca. Ni en los peores momentos. Ni cuando todo el mundo me falló. Porque tras tu aire frívolo, ingenioso, bon vivant, cosmopolita, extremadamente mundano, lo que había en ti  era   bondad profunda de la mejor veta.

                       

jueves, 28 de mayo de 2015

AGUSTÍN TENA FOTOGRAFIADO POR SYLVIA POLAKOV












Juan Carlos Onetti y los Tena


La vocación literaria de Agustín Tena no nació de la nada. Su padre, grandísimo lector y diplomático, hizo y deshizo los trabajos de Hércules cuando era embajador en Uruguay para sacar a Juan Carlos Onetti de la cárcel ( donde la dictadura lo había encerrado por haber sido jurado de un premio literario)y conseguir traerlo a España. 

De modo que, para Agustín, Onetti siempre fue una figura familiar a la que visitaba con asiduidad y con la que mantenía conversaciones literarias que ayudaron a gestar su vocación.



En una entrevista que Umbral le hizo a Onetti, éste le dijo:

" -Tena Ybarra, vos sabés Juan Ignacio, nuestro amigo Tena Ybarra, yo le debo y le quiero, él me lo dijo, cuando vine nomás, "España, amigo Onetti, se escribe con E de envidia", vos sabés. Pero me gusta España algo le debo, mucho, sobre todo a ese hombre, Juan Ignacio, aquí escribo, estoy bien"

(...)Las rosas hacen su terrorismo alegre en la cocina. La perra se ha dormido de ternura. O cuando menos, se ha callado. Onetti está hablador esta mañana. 
Ponemos a parir, como es mandado, a medio mundo literario. "A Juan Ignacio Tena lo queremos". "Claro que lo queremos, Juan Carlos". 



Tanto lo quería Onetti que le dedicó una de sus novelas, "Dejemos hablar al viento".




Cuando conocí a Agustín, también frecuentaba a Umbral, que a menudo lo incluía en su columna de El País como personaje. De hecho, fue Umbral quien nos presentó en un festejo literario. 

Y a su vez, fue Agustín quien me presentó a Javier Marías y Michi Panero.

También tuvo mucha relación con Benet, con quien guardaba parentesco en pelo y estatura hasta tal punto que siempre le preguntaban si era su hijo. Es el único de todos los amigos a quien Juan menciona en una carta. También era amogo de Jorge Martínez Reverte y del novelista Marcos Giralt.
En cuanto a los escritores de nuestra generación, al margen de Julio Llamazares, que era del corpus de nuestro programa "Tiempos Modernos", era amigo de Agustín Cerezales y de muchos que me dejo en el tintero para otro momento.
También era hermano del poeta SantiagoTena y de la escritora María Tena.

HOMENAJE A AGUSTÍN TENA

Agustín, soy tan pobre por tu partida que no tengo versos propios para despedirte hoy. Y han llegado los de Sebastián por tantas y tantas veces que me llamaste, que te llamé ángel. 

Angel fue nuestra palabra, queridísimo, dimidium animae meae, como dijo el de Hipona. Hasta que tenga voz en lugar de lágrimas hago mío este viejo poema de Mondéjar y en él te veo, ángel, hermano mío, Agustín.



DEJAME LLAMARTE ANGEL
Déjame llamarte ángel, abundancia y plata
al alba, cuando canta el ave dulcemente,
Rímini y la tierra y yo, ángel,
pero cuan lejano Keats contigo.
Quiéreme llamarte ángel, lágrima por tanto y risa y risa.
Aún más cerca que el reflejo, la palabra,
mi mano, nuestro común acuerdo, ángel.

lunes, 25 de mayo de 2015

DOS POEMAS DE JM ZONTA

YANG TSE


El segundo río en longitud
le habla al segundo río en caudal:
Si nos uniéramos
destronaríamos al Río Amarillo,
dejaríamos de ser secundarios
y cobraríamos peaje a los viajeros.
–Pero ya no seríamos tú ni yo, sino otro río distinto.
Con nuestra fuerza inundaríamos Shichuan
y gobernaríamos a través de los peces rojos.
–Pero ya no tendríamos remansos para la Luna
ni el afecto de los afluentes que nos regalan juncos,
seríamos conquistadores.
Veo que no tienes afanes de grandeza.
–Empujo las barcas
y abastezco pescadores,
tal vez allí también hay grandeza


Y LA HOJA EN EL VIENTO


Descubrir el instante en que el campesino
entrega al viento la llave de la cosecha,
revelar la sed de la gota
que causa el desbordamiento,
no delatar la luciérnaga que engaña
al sabio que cree descubrir una estrella.
Trabajo fino como de arena, señorita Lu:
elegir el junco que detiene la tormenta.
¿Es esa la delicadeza con que me estremeces,
señorita Lu?
¿A ese poder estoy expuesto?
¿Un papel amarillo vacío arde igual que un poema?

¿Ese misterio vienes a resolver?

sábado, 23 de mayo de 2015

APÓLOGO DE LA GRACIA

Apólogo de la gracia

 Ellos conocían el camino y se fueron a buscarte a lo largo del estrecho sendero;
pero yo erraba lejos, en la noche, pues era ignorante.

Yo no era lo suficientemente sabio para tener miedo de ti en la oscuridad, y por esto encontré tu puerta por casualidad.

Los sabios me rechazaron y me ordenaron que regresara, pues no había seguido el sendero estrecho.

Lleno de duda iba a regresar, cuando me estrechaste, fuertemente, contra ti; y cada día crece la cólera de los sabios contra mí.

( Tagore)

lunes, 4 de mayo de 2015

CANTO XLV

Con usura 




Con usura no tiene el hombre casa de buena piedra
Con bien cortados bloques y dispuestos
de modo que el diseño lo cobije,
con usura no hay paraíso pintado para el hombre en los muros de su iglesia
harpes et lutz 
o lugar donde la virgen reciba el mensaje
y su halo se proyecte por la grieta,
con usura
no se ve al hombre Gonzaga ni a su gente ni a sus concubinas
no se pinta un cuadro para que perdure ni para tenerlo en casa
sino para venderlo y pronto
con usura, pecado contra la naturaleza,
es tu pan para siempre harapiento,
seco como papel, sin trigo de montaña,
sin la fuerte harina.
Con usura se hincha la línea
con usura no hay límites precisos
y nadie encuentra un lugar para su casa.
El picapedrero es apartado de la piedra
el tejedor es apartado del telar
CON USURA
no llega lana al mercado
no vale nada la oveja con usura.
Usura es un parásito
mella la aguja en manos de la doncella
y paraliza el talento del que hila. Pietro Lombardo
no vino por usura
Duccio no vino por usura
ni Piero della Francesca; no por usura Zuan Bellini
ni se pintó "La Calumnia”
No vino por usura Angélico; no vino Ambrogio Praedis,
no hubo iglesia de piedra con la firma: Adamo me fecit.
No por usura St. Trophime
no por usura St. Hilaire.
Usura oxida el cincel
Oxida la obra y al artesano
Corroe el hilo en el telar
Nadie hubiese aprendido a poner oro en su diseño;
Y el azur tiene una llaga con usura;
se queda sin bordar la tela.
No encuentra el esmeralda un Memling
Usura mata al niño en el útero
No deja que el joven corteje
Ha llevado la sequedad hasta la cama, y yace
entre la joven novia y su marido
                CONTRA NATURAM
Ellos trajeron putas a Eleusis
Cadáveres son sentados al banquete
por mandato de usura.


Ezra Pound

martes, 28 de abril de 2015

LA LITERATURA ESPAÑOLA EXPLICADA A LOS ASNOS

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La literatura española explicada a los asnos: Federico García Lorca y Poeta en Nueva York


Federico García Lorca, 1898-1936

¡Ay, Harlem, amenazado por un gentío de trajes sin cabeza!
“El rey de Harlem”
El Poeta es un poemario que Lorca compuso durante el tiempo que pasó en Nueva York, entre el año 29 y el 30, en la Columbia University. Un libro atípico, lleno de hallazgos deslumbrantes y de dificultades para  el lector.
Hemos de aceptar dejarnos llevar a ciegas a través de un extraño palacete donde todo resulta excitante, misterioso, sugerente, monstruoso. Los versos son de una rara violencia, tan incitantes como esquivos a la comprensión inmediata:
«Asesinado por el cielo», «Estaban los tres enterrados: [...] Enrique en la hormiga, en el mar y en los ojos vacíos de los pájaros», «Yo había matado la quinta luna», «Con una cuchara / arrancaba los ojos de los cocodrilos».
Uno se ve obligado a suspender el juicio y a dejarse guiar por las sugerencias multiformes.
Estamos en una canción atmosférica, sin melodía. Podemos intuir aquí y allá una sensación real, una vivencia, un recuerdo travestido (porque todo juego tiene siempre un fondo de seriedad), pero nos dejamos llevar por las sucesivas olas de lenguaje y por la belleza extraña de la inconexión, de lo irracional, de lo imposible, de lo insólito.
Es por el azul crujiente,
azul sin un gusano ni una huella dormida,
donde los huevos de avestruz quedan eternos
y deambulan intactas las lluvias bailarinas.
“Norma y paraíso de los negros”
A mí el texto me interpela poderosamente, y al mismo tiempo me incomoda. No estoy de acuerdo con sus premisas. Sin embargo en arte está prohibido imponer los propios criterios. Hay que aceptar los del creador. Y este ha querido proponernos un collage de versos que aspiran a tener la belleza imposible de lo ininteligible.
Uno tiene la impresión de que Lorca ha entrado en ese lago oscuro de la conciencia, el lugar donde otros mundos parecen posibles, y se ha dedicado a pescar peces brillantes, extraños y misteriosos que nos va enseñando, uno tras otro, con un entusiasmo alucinatorio.
¡Qué esfuerzo del caballo por ser perro!
¡Qué esfuerzo del perro por ser golondrina!
¡Qué esfuerzo de la golondrina por ser abeja!
¡Qué esfuerzo de la abeja por ser caballo!
“Muerte”

Autorretrato en NY, Lorca
El lector lucha incesantemente por reconstruir el sentido de los versos. Por vincularlos a un paisaje preciso, a unas experiencias concretas, algo a lo que el texto se muestra netamente reacio. Y eso provoca una tremenda frustración, una tensión enorme, a la vez que un poderoso deleite sensorial nos obliga a continuar con la lectura y a dejarnos llevar a sabiendas de que, al final, seguramente no comprenderemos más que al principio.
Nos faltan los códigos, las claves.
La única manera de arrancar sentido a una obra así es no focalizar y buscar recurrencias en los temas, las palabras, las imágenes. No resulta difícil detectar obsesiones que exigirían un análisis siconalítico en profundidad.
Estamos en un universo ligeramente culturalista, con referencias a Walt Whitman y a poetas muertos:
Equivocar el camino es llegar a la nieve
y llegar a la nieve
es pacer durante veinte siglos las hierbas de los cementerios.
“Pequeño poema infinito”
En ese universo se detecta una sensibilidad enfermiza y mórbida (todos esos niños en ataúdes, con cáncer, todas esas automutilaciones) y proliferan los detalles escatológicos (multitudes que vomitan y orinan) a medida que nos sumergimos en un mundo nocturno, insomne, frío, malsano, pleno de violencia (mujeres degolladas, el asesinato en masa de millones de animales para gozo de «los agonizantes» que anticipan el millón de muertos de Dámaso Alonso), que deja percibir el choque que supuso el contacto con la multiculturalidad y la multirracialidad. Los amenazadores negros son omnipresentes. Y por encima de todo, yo diría que hay una sensación de soledad y de vulnerabilidad que me conmueve.

Hiperión, 1980
¿Por qué me gusta algo que, a priori, está en la antítesis de mis preferencias?
Yo nunca he sido muy lorquiano. Pero el Poeta tiene algo profundamente magnético y singularmente crudo. Quizás el único otro libro que me ha hecho sentir una atracción parecida por el abismo surrealista haya sido De una chica de provincias que se vino a vivir en un Chagallde Blanca Andreu.
Hay quien considera a García Lorca un poeta sobrevalorado, y yo no niego que adolece su Romancero gitano de muchos vicios de cierta literatura española. Se machacan y renuevan unas señas de identidad archicaducas.
No es ese el Lorca que quería destacar, sino aquel, mucho más radical, de Poeta en Nueva York, un libro singular, que por su universalidad —tal vez haya sido, gracias entre otros a personalidades como el músico canadiense Leonard Cohen, el último libro de poesía española realmente universal— nos sirve aquí como principal exponente de la modernidad.
El Poeta es el mayor logro de Lorca y su mejor intento de alejarse de la tradición.