miércoles, 10 de marzo de 2010

EMILIO, MIGUEL y MOHAMED

Mohamed y Ahmed me regalaron esas ropas y adornos saharauis hace cuatro años. Ellos me vistieron para que fuera idéntica a sus madres, sus hermanas. Y yo me sentí un poco madre suya, hermana. Hicimos las fotos en el cortijo de Emilio y Miguel, mis maravillosos amigos almerienses, dueños de la galería Acanto.
Mohamed ha crecido y se ha convertido en un muchacho guapo y esbelto que quiere regresar a la vida  de su amado desierto, a sus camellos y  a sus cabras. De momento, está aburrido de estudiar. Ahmed no. Ahmed sigue estudiando en el  Ayyun.


Pienso en soluciones para su pueblo y sólo se me ocurre un humilde parcheado, además de lo que pueda hacerse por la vía diplomática para defender su autodeterminación: doble nacionalidad ya para todos los saharauis. 


Ahora, vuelvo a Almería, y Miguel y Emilio, que son de esa clase de seres que  tienen que mirar hacia atrás al cerrar las puertas para no pillarse las alas, me reciben con las fotografías-que olvidaron traer a La Coruña cuando me visitaron-y el disco del que entonces me prendé: Federico García Lorca recitado por Agustín de Julián. Y no contentos con ello, me traen al mismísimo Agustín de Julián, junto con unos poemas del mismo, que anotaré en la siguiente entrada para que no os perdais lo que escribe.

4 comentarios:

  1. No sé cuánto tiempo más vamos a seguir con eso pendiente, creyendo que cumplimos con ayudas en verano...¿y el derecho a la propia identidad como pueblo?.
    Seguiremos callando.

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  2. Hola--

    No me conoces, pero me llamo Sara Gilmore y me gustaría contactar contigo. En principio, se trata de unas traducciones que estoy realizando de su obra al inglés.

    En cuanto tu blog--me parece un sitio estupendo de encuentro. El tema de la inmigración en España es algo muy preocupante. Hace unos años, conseguí la tarjeta de residencia en España (soy norteamericana) y el proceso era realmente injusto y complicadísimo. Evidentemente mi experiencia de inmigrante no es lo mismo que tantos otros, pero ha despertado en mí mucho interés y un cierto sentido de solidaridad. Pero, como dices tú, un arreglo político es solo un humilde parcheado por las relaciones entre pueblos.

    Recibe un saludo muy cordial y estaría muy agradecida si también me pudieras decir la mejor manera de escribirte.

    Sara Gilmore
    (sara-gilmore@uiowa.edu)

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  3. La independencia del Sáhara es de una justicia innegable.
    En cuanto a la posibilidad que apuntas de la doble nacionalidad, la aplaudo. Igual que ocurrió con los países de América Latina, podríamos suscribir un tratado con el Sáhara. Si con aquellos países latinos siempre nos ha unido y hermanado la lengua, con el Sáhara nos liga la historia compartida.
    Sería una ayuda más efectiva que la prestada hasta ahora. Bueno, más que ayuda, sería el reconocimiento a un pueblo que forma parte de nuestra historia.
    Cuando voy a Francia, me encanta ver su mezcla cultural y racial, herencia de sus antiguas colonias. Mi marido y yo tenemos un amigo que procede de un país ínfimo de África. Su padre fue el jefe de una tribu. Acabó asesinado. Mi amigo huyó en busca de mejor fortuna y se estableció en La Provenza, donde continúa. Tiene cinco hijos maravillosos, guapos, cultos y alegres. Posee una casa hospitalaria. Y lo que es mejor: goza de una cultura mestiza que me seduce por su riqueza de matices.
    Caminamos hacia un mundo donde las fronteras se borran. El corazón del hombre exige ese destino. Todo reconocimiento a nuestros semejantes nos ampliará y nos enriquecerá. Realmente, pienso que los nacionalismos son una lacra que la evolución del hombre superará. Por supuesto que la globalización no implica pérdida de identidades ni cultura uniforme y plana. Se trata más bien de un hermanamiento en la diversidad.
    Perdona este comentario que se me ha ido de las manos en extensión.
    Un abrazo y gracias por esas palabras generosas y solidarias.

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  4. María Jesús: tus comentarios, siempre bienvenidos. Creo que el problema saharaui es complejísimo, por eso nuestrro gobierno se inhibe. En cuanto a Mohamed: no está aquí "de verano". Lleva desde los diez ( ahora tiene diecinueve) viviendo y estudiando con Emilio y Miguel, que aceptaron esa gran responsabilidad para darle la oportunidad de estudiar aquí lo que quisiera.


    Ana Gilmore: no sé si eres tú la persona que me escribió a través de mi web. De ser así, recibí tu correo y tus versiones de mis poemas, aunque antes de responderte desearía que alguien que conoce a fondo el inglés y además es poeta echara un vistazo a las versiones que me envías.
    Si te pones en contacto conmigo ahora por primera vez, quiero decirte que puedes hacerlo a través del correo de mi web ( www.blancaandreu.net)

    Isabel: tus mensajes pueden tener toda la extensión que quieras, ya que siempre son interesantes y oportunos: "todo reconocimiento a nuestros semejantes nos ampliará y nos enriquecerá". Gran frase, digna de esculpirse en piedra.

    Un abrazo

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