jueves, 8 de abril de 2010

VASO VOTIVO CON CABEZA DE LEBREL

 El poeta Mondejar me envió hace tiempo una fotografía de un vaso votivo griego con cabeza de lebrel para ilustrar un poema que no llegué a instalar, tal vez por no disminuirla de tamaño.  Me parece tan bella que la he situado al final del blog.

30 comentarios:

  1. Hace ya días que vengo a admirarlo, es increíble la "polisemia" mejor dicho la "polimorfia" que contiene, creo que es un acierto conservarlo en ese "gran tamaño"
    Un cordial saludo
    carmen

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  2. El vaso es muy hermoso, sobre todo por la esbeltez de líneas de la cabeza de lebrel, y a la vez muy original e insólito. Sólo a los griegos se les pudo haber ocurrido una idea semejante. ¿Tal vez se sustentaría sobre algún trípode o alguna estructura que le sirviese de apoyo?

    Saludos cordiales.

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  3. Las cosas votivas son (casi) siempre más bonitas que las cosas usables: la corona de Recesvinto, por ejemplo.

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  4. Precioso, perfecto en su estructura, como todo lo griego.
    Felicidades por ese nuevo libro que nos has brindado: "Los archivos griegos". Estábamos esperándolo.
    Abrazos sinceros

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  5. me ha llamado la atención el ojo del perrín, parece que una lágrima se quedó congelada.
    bello vaso griego, sí.

    hablando de caninos, la vi hace tiempo en ´negro sobre blanco´ con su perrito bailarín

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  6. blanca,recuerdo que ud dijo: un amigo poeta me contó que alguien le había dicho después de hablar con él, que gracias a sus palabras esa noche dormiría bien.
    mi amigo me confesó que era el mayor piropo que nadie le había dicho antes.

    me emocionó la historia.
    yo también dije eso una vez a un poeta, ¡claro que somos tantos los que podríamos decirlo¡.

    el poeta a quien se lo dije, creo que me comentó que la conocía personalmente. y me pasó un libro suyo, que leí con mucho gusto.

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  7. Estaba escuchando una pieza adaptada de unas sevillanas antiguas, de La Niña de los Peines, tituladas “Por lo mudable” donde alude a las veletas de una forma encantadora. ¿Tienen algo que ver las veletas con los vasos votivos?

    “Por lo mudable,
    si yo soy la veleta,
    por lo mudable,
    si yo soy la veleta,
    tu eres el aire.

    Pintor de loza,
    mi amante es cartujano
    pintor de loza,
    me pinta palanganas
    color de rosa.

    Asi lo quiero,
    que pinte palanganas
    y asi lo quiero,
    que pinte palanganas
    color de cielo”

    Me parece que este disco de La Niña fue publicado justo poco antes de que Federico escribiera su poema titulado “Veleta”, de modo que es muy probable que conociera estas sevillanas:

    "Brisas, gnomos y vientos
    de ninguna parte.
    Mosquitos de la rosa
    de pétalos pirámides.

    Alisios destetados
    entre los rudos árboles,
    flautas en la tormenta,
    ¡dejadme!
    Tiene recias cadenas
    mi recuerdo,
    y está cautiva el ave
    que dibuja con trinos
    la tarde.

    Las cosas que se van no vuelven nunca,
    todo el mundo lo sabe,
    y entre el claro gentío de los vientos
    es inútil quejarse.
    ¿Verdad, chopo, maestro de la brisa?
    ¡Es inútil quejarse!

    Sin ningún viento.
    ¡hazme caso!
    gira, corazón;
    gira, corazón."

    No se alude a ninguna veleta, pero tengo dudas de que se refiera al pico de Sierra Nevada. Tampoco Miguel Hernandez menciona la veleta en su poema sobre las veletas de Orihuela.

    Danzarinas en vértices cristianos
    ingertadas: bakeres más viudas,
    que danzan con los vientos, ya gitanos
    de palmas y campanas, puntiagudas.
    Negros, hacen los vientos gestos planos,
    índices, si no agallas, de sus dudas,
    pero siempre a los nortes y a los estes
    danzarinas, si etíopes, celestes.

    A Miguel, a Federico y a mi nos gustan las veletas y si son con gallo, mejor. Pero ya no hay veletas en los poemas ni tampoco vasos votivos, es una pena:

    ¡hazme caso!
    Gira, corazón.

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  8. Hay un gazapo, injertadas, claro. Esto tiene escribir deprisa. Tal vez es una octava demasiado barroca para hablar de las veletas de Orihuela... y para ser de Miguel.

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  9. Al fondo, marche; todo al fondo, al final, y encontrarás la noble cabeza votiva.

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  10. ¿Por qué estará tan triste el lebrel? Un abrazo, blanca.

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  11. Diosa de la palabra
    seductora como la que más.
    Qué belleza apreder de ti, mi Blanca paloma.
    ¡La de horas que te he leido
    y al final me sobraban las palabras!
    barbaranim@gmail.com

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  12. Hacía días que no pasaba por aquí. Me gusta muchísimo el nuevo color del blog, es sereno pero alegre y me gusta cómo se ven las fotos encina. En cuanto al vaso votivo, una maravilla, sí...
    Un abrazo.

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  13. En cuanto pueda os responderé uno a uno. De momento lo hago con Antonio:

    Federico:

    Las veletas son los tatuajes del cielo.

    Federico, fragmento:

    El ocaso tatuado
    de veletas
    sostiene la barca
    de la media luna.

    Ramón Gomez de la Serna, greguerías:

    "En la veleta, el viento monta en bicicleta"

    "El gallo de la veleta picotea el maíz de las estrellas"

    José Bergamín, aforismos:

    La veleta es signo indicador de todas las rutas volanderas: guía la circulación de los cometas y los pájaros.

    La veleta es reloj de viento: el gallo en la veleta canta, y cuenta la eternidad.

    Mi razón de ser –dijo la veleta- es pasión divina: si el viento no se fija en mí, yo estoy fija en el viento.

    En la variación está el gusto de la eternidad -piensa la veleta. "

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  14. No recordaba las alusiones a las veletas en las greguerías de Gómez de la Serna y en los aforismos de Bergamín. Son geniales.

    Tengo una duda, no obstante, en el caso de Federico. No me suenan nada los versos que citas, aunque son bellas las imágenes. La expresión “media luna” me hace pensar que podría ser, en efecto, de Federico, porque él la usa mucho, pero ¿de dónde proceden? ¿Estás segura de que son de Federico? Cuando respondas al resto de comentarios, por favor, dime de qué libro son.
    Puede ser que yo esté equivocado. Él habla de veletas en el Romance de la Guardia Civil y en alguna de sus Gacelas, no recuerdo ahora en cuál. Y también en otros lugares, porque a él le encantaba este motivo. Por ejemplo, en esos versos que tanto me gustan: no, no son esos que te gustan a ti y que dicen “cuando yo me muera se quedarán los pájaros cantando…” sino en esos otros más maravillosamente encantadores

    Cuando yo me muera,
    entre los naranjos
    y la hierbabuena.
    Cuando yo me muera,
    enterradme, si queréis,
    en una veleta.

    ¿Crees que realmente estará enterrado en una veleta?

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  15. Antonio, en realidad, el verso dice: "y yo me iré/ y se quedarán los pájaros cantando" y es de Juan Ramón, creo recordar.

    En cuanto a la estrofa: es de Federico. Me figuro que de los poemas sueltos. No te lo puedo buscar ahora. Ni siquiera responder a nadie porque me abruma el trabajo. Disculpadme.

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  16. ¡Por fin he podido leer tus "Archivos griegos"! Ocurrió que fui a mi librería habitual a buscarlos y ¡ya la primera edición estaba agotada!, así que tuve que esperar a la segunda. No sabría decirte qué poema me ha gustado más, tantos... uno de mis favoritos, que ya había leído aquí, "Oda a los perros de Atenas" y me ha encantado encontrarme con "Contra faraón" que comenté la primera -me dijiste- y el "negro espiritual" que ya había leído en el blog de tu amigo y, después, tantas hermosas sorpresas. De momento citaré un final que me ha atrapado, como una llamada:
    "Como flechas de un arquero sagrado
    atraviesan vencejos los altos corredores
    diciendo: ¡Buena suerte! ¡Encontrad la palabra!
    También, como nosotros
    anidan en la luz."
    Y que reproduciré, si no te molesta, en mi página de Facebook.
    Un abrazo, Blanca.

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  17. Buenas tardes, Blanca. El fragmento de uno de tus poemas, "¡Buena suerte!, ¡Encontrad la palabra!" (magnífico libro, ya te contaré más sobre él), que acabo de leer en el anterior comentario, el de Bel M., me recuerda una parte de la película "Mía eoniótita ke mía mera", de Theo Anguelópulos (en español se titula "La eternidad y un día", en lugar de "Una eternidad y un día", que sería lo correcto) en la que se cuenta cómo el poeta Dionisis Solomós escribió uno de sus poemas más importantes. Como no sé si la has visto, dejo el comentario en suspenso.

    Saludos

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  18. ¡Ah! Yo sí la he visto, Mario, una maravilla.

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  19. Estoy de acuerdo contigo, Bel. Hace poco vi "To vlemma tu Odisea" ("La mirada de Ulises"), y me pareció otra maravilla.

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  20. Disculpad que haya instalado una entrada sin haber respondido a vuestros comentarios. por dos veces lo intenté, y cuando ya había respondido a casi todos, desapareció el texto. Seguramente por lo extenso. Lo intentaré de nuevo. Blanca

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  21. Gracias, Carmen:
    Muy acertado lo de la "polisemia y polimorfia.

    Ramiro Rosón:

    Tienes razón. Es muy posible que usaran un trípode para sujetar el vaso. Y estoy de acuerdo en que todo el vaso es de una originalidad grande. Para mí es una obra de arte de primera magnitud.

    Cartero:

    la anécdota que relata también me ha sucedido a mí. Y en su día consideré que era lo mejor que me habían dicho sobre mi poesía. Alfonso Cardalda, un arquitecto amigo mío, me comentó un día: "Anoche leí tus marinas y luego dormí más bien...". Es curioso cómo se repite la anecdota entera, porque en cierta ocasión un periodista me preguntó por el mayor elogio que me habían dirigido y se la conté.

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  22. Merche, querida, espero que hayas podido ver el vaso con cabeza de lebrel y que te haya gustado mucho. Un beso.

    Antonio:
    Ya te escribí sobre tus veletas.

    Elvira:
    gracias por tu visita

    Ave, Isabel Romana:

    Lo cierto es que no sabemos nada a ciencia cierta sobre la lágrima del lebrel. Por mi parte, me he inventado varias historias al respecto. Amicitia.

    Ana:

    Muchas gracias por tus elogios, que me sobrepasan con mucho. Celebro que me leas con tanto entusiasmo.

    Bel:

    A mí también me gusta cómo se ven las fotos. Por cierto, me encantan tus comentarios sobre mi libro. Y sí, es cierto, el primer comentario sobre "Contra Faraon" cuando lo instalé, recién nacido, fue tuyo. Gracias por tu ánimo en aquella ocasión. Y en otras. Como me fío de tu gusto, me ayudó a darlo por bueno

    Por cierto, gracias también por conversar sobre Anguelópulos con Mario. Le da al blog un aire de foro que me encanta.

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  23. Yassas, Mario, Kalispera ke evgaristó por tus palabras sobre mi libro y por apuntar aquí el nombre de esa película que no conozco. He buscado fragmentos en youtube, aunque es imposible hacerse siquiera una idea. La veré si tengo ocasión. Me ha intrigado que un fragmento de un poema mío te remitiera a ella y no quiero quedarme con la curiosidad.

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  24. Yasu, Blanca, egó se efjaristó yia to vivlío su, katapliktikó ine, es estupendo. Esperaré a que la veas entonces.

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  25. Kalimera, Blanca. Ahora que veo por enésima vez el principio de la película "Kavafis" de Iannis Smaragdis, pienso que quizás te guste. La película está entera en youtube, aunque sin subtítulos. Está bastante bien, y el comienzo es de los mejores que he visto nunca:

    http://www.youtube.com/watch?v=19Z1etBSa60&feature=related

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  26. Kalispera, Mario: tampoco la conozco. Intentaré verla. Gracias por anotar aquí el enlace.
    El título me ha recordado esa cuatrilogía de Lawrence Durrell que se pone de moda de cuando: "El Cuarteto de Alejandría". El primero, "Justine", era impresionante, con la sombra de Kavafis asomando por las esquinas.
    También era impresionante "Mountolive".
    En la Universidad, la gente más sugestionable se identificaba con los personajes y con las historias como si se tratara de una mitología.

    Luego llegó el maravilloso hermano menor, Gerald, y nos hizo descubrir un Lawrence Durrell tronchante.

    Pero volviendo a Kavafis: para mí, es el mejor poeta de la Historia en varios siglos. Evjaristó por traerlo a colación.

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  27. Kavafis es de los grandes, cierto. Me llevo ahora toda su poesía. Estoy leyendo una reseña de la biografía de Robert Liddell, escrita por el poeta y traductor estadounidense James Merrill (que tradujo a Kavafis y escribió una parodia de-homenaje a "Periménontas tus Barbarus").

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  28. No he leído el Cuarteto de L. Durrell, pero es de las lecturas que tengo pendientes.

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