sábado, 19 de marzo de 2011

DIDO Y ENEAS, de Purcell

Creo que este video, con una versión no lírica del Lamento de Dido, no puede dejar indiferente a nadie.

La virtud de la voz de la cantante, natural en vez de operística, resalta a mi modo de ver el sentido profundo del lamento. En lugar del lucimiento de una voz profesional, el sentimiento de una voz profana. A mi modo de ver, se impone. Como la ópera fue estrenada en un colegio de señoritas, tal vez esta versión se parezca más a la dirigida por el músico que la de las grandes divas del bel canto.

Recoge el momento en que Dido se dirige a Belinda antes de morir. "Recuérdame, le dice, pero,ay, no recuerdes mi destino"

4 comentarios:

  1. "Tu mano, Belinda.
    Me envuelven las sombras.
    Déjame descansar en tu pecho.
    No lo quisiera, pero me invade la muerte.
    Cuando yazga en tierra
    que mis errores no causen inquietud a tu pecho.
    Recuérdame, pero, ay, olvida mi destino"

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  2. Una maravilla. La versión operística también me gusta pero esta, efectivamente, parece más llena de alma y de cuerpo!
    Un abrazo, Blanca.

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  3. A mí también me gusta la versión operística, pero ésta es conmovedora. Cuando comienza a decir "remember me" pone el corazón en un puño.

    Antonio

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  4. Bel

    Me encanta que te haya gustado. Los puristas dicen que es una voz afónica, pero yo creo que esa afonía no es desagradable. Es más, pienso que humaniza el canto.

    Antonio:

    A mí me sucede lo mismo. Gracias por tu comentario

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