miércoles, 27 de abril de 2011

MORE HAENDEL

Otra aria de "Rinaldo", esta vez por el  magnífico David Daniels. Aunque a mí  el timbre de Philipe Jaroussky , a pesar de que su voz sea menos plena, me parece bellísimo.
El de Daniels es más masculino, y también su aspecto, aunque  sopraniza de un modo inaudito.
Un Rinaldo con sombrero borsalino y corbata de seda, en lugar de la vestidura blanca y la cruz latina de los caballeros del Temple. Un  Rinaldo digno de verse por la extraño, además de exquisito al oído.

Aviso a los caminantes: cuando se pone loco es porque amenaza a los espíritus con "el rostro de su ira".

Segundo aviso: el cuarto video no es una pokemonización, sino otro gran contratenor, el canadiense David Lee.

3 comentarios:

  1. Lo que más impresiona es que en el arranque parece un señor en un centro comercial, desesperado porque su mujer no para de comprar. Me recuerda alguno de mis sábados. Yo también grito:¡Ritorna! y me enfurezco contra los malos espíritus de Adolfo Dominguez o Purificación García.

    Juan

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  2. El cielo..., toco el cielo siempre con la música barroca, mi favorita desde niña.
    Jaroussky me estremece. Desde que lo descubrí, cuando lo escucho siempre creo que es la belleza hecha voz.

    He volado como una tórtola, con esas alas que la esdrújula pone, sobre tus últimas entradas, querida Blanca.
    Bach y Rilke... Qué duo de titanes. Ambos me acompañan o, más bien, me amparo en ellos, armonía el primero y sabiduría el segundo.

    Un fortísimo abrazo.

    P.D.- Coloqué el poema. Me río para mis adentros, porque lo llamo "el de la polisíndeton". En fin..., así quedó.

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  3. Juan :

    Me hace mucha gracia tu visión del Centro Comercial. Gracias por tu comentario. Y que salgas bien librado en tu lucha contra los malos espíritus

    Isabel:

    Tu mensaje esdrújulo me ha encantado.

    En cuanto a Bach y a Rilke: Bach gana por goleada. Creo que sólo podría medirse uno de los Grandes Padres como Homero o Shakespeare.

    Cuando era atea, aunque no creía en Dios , creía en Bach. Me compré un piano por su causa. Sentía su espíritu benéfico, benefactor, sabio, sutil, amigo del hombre.

    Y fíjate que curioso: él simpre rubricaba sus obras con una rase latina:

    SOLI DEO GLORIA

    ( SOLO PARA LA GLORIA DE DIOS )

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