domingo, 17 de abril de 2011

VIEJO BARRIO ( UCCELLACCI UCCELLINI )

Anoche se me acercó un niño del barrio con los ojos húmedos. Llevaba las manos juntas en el pecho, sobre un bulto que resultó ser una gran hoja de la que salía una cabecita de ave .
-Mira-me dijo.
Era un pichón de tórtola turca, con su pequeño collar negro, que me miró completamente vivo.

-Estaba en el suelo y ha pasado un chico y ha dicho: "¡ Tú no vales para nada !" y le ha dado una patada.

El tortolito aún no sabía volar. Lo dejamos en el suelo y lo intentó sin ninguna profesionalidad.

Me apené porque conozco a sus padres. A los del pichón. Son clientes míos, de  mi restaurante gorrionero, un negocio que puse hace un año, cuando me enteré de que se han extinguido los gorriones londinenses y que en Madrid disminuye su población en  unos quincemil ejemplares al año .

Al leer la noticia, recordé a esa lumbrera sin luces que fue el conspicuo Mao:

En cierta ocasión, decidió acabar con los gorriones de China. Debió pensar que así se ahorraría la parte de grano que le robaban al grande y famélico pueblo chino. Tal vez se diría "¡ Esos no sirven para nada !" El caso es que les lanzó un órdago enloquecido y toda China se puso a matar gorriones. Son menudos como un soplo, que diría Serrat, así que el resultado de la batalla fue un triunfo en toda regla para Mao.

"¡ Oh Muerte¿ dónde está tu Victoria "

Obviamente, sin gorriones, los insectos hicieron el agosto y la cosecha se perdió entera. Se calcula que en el bienio de hambruna que se produjo  a continuación muriron cuarenta millones de chinos.

Así que decidí ocuparme de nutrir bien a los gorriones que tuviera a mi alcance, ya que la causa más importante de su extinción en las ciudades es que comen comida basura: gusanitos, trozos de pizza etc.

 Abrí un restaurante de alta gama y acudieron en tropel. También dos o tres tórtolas y una pareja de mirlos, aunque ayer apareció un mirlo macarra como una urraca-que es la Reina Bruja de Blancanieves en el jardín-y echó a la clientela. No tuve más remedio que decirle un par de cosas y echarlo de los peores modos.

El macho turco se ocupa de que no vengan más machos de tórtola. Regula el pequeño ecosistema por la vía rápida: lanza un graznido belicoso y arremete y espanta al invasor hasta que éste alza el vuelo y se larga, y luego lo persigue por el aire de un modo que parece  nupcial para el que no ha visto el arranque.

"Siempre que haya dudas sobre el sultán, hay que apoyar al antiguo en el cargo"

De cuando en cuando aparece un marginal, el petirrojo, que es más pequeño que el gorrión. Tiene el pecho naranja,  y se le distingue como un farolito cuando se encarama timidamente en una rama en sombra de algún  arbusto limítrofe.

A veces se atreve a descender y picar algo que ha caído en lo que él considera frontera de seguridad. A los gorriones les trae sin cuidado. Allí nadie se mete con nadie. Están todos zampando o llevando alimento a sus pollos.

Pero el petirrojo hamletiano, el buen robin,  piensa que cualquiera le puede canear.

Y  duda.

4 comentarios:

  1. Yo tengo un petirojo en mi huerta . Son pájaros territoriales, que no dejan acercarse a otros de su especie. Está deseando que mueva la tierra para encontrar en ella su alimento. En gallego ¿lo sabes? se llama "paporrubio".
    Hoy encontré un nido en una pared, con ocho o nueve huevos.
    Esperaré con paciencia.

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  2. todas las mañanas cantan pájaros en mi ventana. ¿qué sería de mis amaneceres sin ellos?
    ¿comenzaría el día sin sus cantos?

    Encantador texto, Blanca

    saludos,
    anamaría

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  3. María Jesús:

    ¡Enhorabuena por la nueva nidada!Pero digo yo que por muy territorieles que sean, necesitaran a otro del sexo opuesto para tener descendencia.
    ¿Cómo se las componen? En la ciudad debe ser dificil. El tuyo es hembra, está claro. Y ya solucionó sus asuntos. El de aquí, como digo en el texto, es un marginal.

    En cuanto al nombre: lo de "papo"no me gusta y lo de "rubio"sí. Podíamos hacer un combinado: "petirubio", ya que lo de "petirojo"es una inexactitud.

    Cuando nazcan, queremos foto de la pollada en tu blog. Por favor.

    Besos.

    Ana:

    Gracias.- Me alegro de que te haya gustado. También me alegro de que tu día comience con cantos de pájaros. Qué signo más bueno.

    En mi caso, como soy ave nocturna, a veces escucho al ruiseñor del jardín colindante. Ese canto en la noche es de lo más conmovedor. Y arriesgado, ya que da su posición en horas de gatos.

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  4. Blanca , yo también soy criatura nocturna, hora excelente la de los gatos y los ruiseñores, sobre todo por lo del riesgo...

    saludos

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