miércoles, 27 de julio de 2011

JUAN BENET NO SOLO FLAMENCO SINO TORERO

Sin olvidar que Juan fue banderillero en Calanda con la cuadrilla de Rafael Ortega y que a menudo hizo el paseíllo cuando a los Dominguines( era íntimo de Domingo Dominguín)  les faltaba gente para poder faenar

En nuestra casa de campo había un cartel de toros pegado al muro de la sala de billar donde podía leerse, tras dos o tres Dominguines que abrían la tarde: 

Y JUAN BENET “EL NOVELAS”  

11 comentarios:

  1. Creo que no se puede hacer un juicio del pasado desde el presente, ya que nuestra sensibilidad hacia el trato con los animales ha evolucionado notablemente. Es por eso por lo que voy a perdonar a Benet su toreo, como perdono a mi padre su afición a la caza...Y me quedo con el Benet que me entretiene y con el padre al que amo.

    ResponderEliminar
  2. Qué manía con confundir un burdo maltrato a un animal con el rito religioso, devenido espectáculo, que son las corridas. Creo que a Benet todas estas historias que hay con los toros le parecerían remilgos.

    ResponderEliminar
  3. María Jesús, María Jesús. Y tú, Anónimo, ay.

    En una de las páginas antiguas de este blog narro la experiencia traumática que tuve a los cinco años con una corrida en la plaza de toros de Orihuela, que era de mi tío Antonio y que a veces nos prestaba a los niños para jugar.

    Sin necesidad de apelar a aquel shock, estoy en contra del maltrato a los animales, a las personas, y a las plantas. Por ello me impresionó tanto el libro "Un antropólogo en marte", de Oliver Sacks, el famoso autor de"El hombre que confundió a su mujer con un sombrero", uno de los neurólogos más notables que existen y un gran escritor que merece leerse( Además de una gran persona llena de humanidad).

    En ese libro, una ingeniero norteamericana autista, que carecía de empatía con la especie humana y que se comunicaba en planos afectivos con las vacas, vivía obsesionada por la cantidad de sufrimiento que padecían éstas en los mataderos. Finalmente, diseñó uno en que el animal ni escuchaba lamentarse y morir a su congénere ni podía verlo ni olerlo.

    Si yo fuera toro, preferiría ir a la plaza y llevarme a alguien por delante, o intentarlo al menos, en lugar de verme en un callejón largo y siniestro donde se escucha a los otros morir y donde no hay duda ninguna de que vas al matarife.

    Lo que no me parece bien es que se diga que un toro "no es noble"cuando va al bulto. Es más inteligente que el atontado engañado. Esos son los toros que deberían amnistiar para mejorar la especie.

    También creo que debería volverse a los juegos del toro del XVIII, cuando no se le mataba, o a los juegos y danzas cretense, tan elegantes.

    Tras mi trauma infantil, sólo he visto dos corridas: en cierta ocasión mis contertulios del Café Gijón, que eran paulistas rematados, me llevaron a rastras a ver al maestro. En otra ocasión, unos Sanfermines, vi a José Mari Manzanares vestido de azul y plata.

    Como digo, no es plato de mi gusto. Sin embargo, el matadero tampoco. Prefiero la dehesa y que no me hormonen ni estabulicen ni me tengan encerrado y sin moverme para que engorde comiendo un pienso asqueroso ( en ocasiones, como se vió, hecho con mi propia parentela)

    Ahora bien: si el matador se me acerca, y me lo cargo, que me indulten, y me concedan el beneficio de reconocer que ha sido en defensa propia.

    Un poco de espíritu deportivo, señores taurinos. Si el toro deja al torero para el arrastre o se lo vendimia, deberían ustedes considerar que ha ganado esa corrida, celebrarlo como campeón y devolverlo a su harem.

    By the way: en cierta ocasión, mi amiga Marta Moriarty y yo asistimos a una capea de alto copete, con Preysler incluída, marqueses varios, los Del Río y demás. Como estabamos ligeramente intoxicadas con unos espirituosos, decidimos lanzarnos al ruedo y bajamos muy dispuestas hasta el burladero.
    Parecía una vaquilla desde las alturas. Sí, sí.¡Madre mía! ¡ De cerca era un asesino doblemente armado! Con las mismas, volvimos a nuestro sitio. Desde entonces respeto a los toreros por sus cualidades heroicas. A los que no respeto son a los que dicen que se arrime. Y en el lado contrario, entre los antitaurinos, al que menos respeto, por supuesto, es al malasombra de Manuel Vicent.

    PAX ROMANA

    ResponderEliminar
  4. Recuerdo perfectamente, Blanca aquella entrada tuya en tu antiguo blog, como recuerdo que te di las gracias por ella.
    Comprendo también el sentido de esta entrada.
    Y , aunque pueda parecer estúpida, reitero lo dicho.
    De la misma forma perdono a Lorca.
    Y me encantaría que me entendieras, porque, como tu, no puedo soportar lo racional luchando contra lo "noble". Ni me parece justo, ni divertido, ni humano.
    Pero comprendo esa necesidad de los "machos" de probar su valentía ante la fuerza y un montón de cosas más que no quiero analizar por no permanecer en la escena.
    ¡Qué hermoso era aquel torito! ¿Florindo?

    ResponderEliminar
  5. Se llamaba "Ferdinando". Yo creo, María Jesús, que cuando se trata de animales, como con el resto de los seres, para ser justos hay que meterse en su pellejo.

    Y para mí está claro que el destino del toro bravo es mucho mejor que el de la ternera que se come

    Hoy he pensado en la vaca de la India, supuestamente tan bien tratada.

    Esa pobre vaca que vive mimada por el hinduísmo, cuando deja de presetarle servicio al amo-( todas tienen amo, y dan leche o trabajan, aunque coman de gorra en los mercados )- y éste quiere desprenderse de ella, como no puede matarla por ser sagrada, la ata y la deja morir de hambre.¡ Pues vaya!Mejor no ser sagrado y que te eutanasien como Dios manda.

    Yo también comprendo tus principios y la repulsión que te produce la idea de una agonía expuesta para que otros muestren su valor ante el escalofrío del respetable.

    Y estoy de acuerdo. Hasta que pienso en el toro bravo. Y me parece que él, al ser por lo general la víctima, es el que debe marcar el parámetro.

    ResponderEliminar
  6. Pues no puedo pasar por qquí y no decir nada. Lo siento, Blanca, pero no puedo estar más que en contra con tus planteamientos. En estos temas no hay que intentar convencer al contrario, yo no lo haré, aunque mi opinión es que son reminiscencias, más que culturales, costumbristas. No hay que darle vueltas al asunto pues el decorar la cosa diciendo que es arte y todo lo demás, pues como que no. Hablamos de una sociedad del siglo XXI que quiere ser mejor el siguiente siglo, no de una sociedad medieval que era posible realizar cualquier barbaridad con los animales, incluso con algunos humanos. El tema de la matanza en los mataderos entiendo que es buscar como sea una salida para que la conciencia no moleste. Yo no le doy vueltas. Es una mala tradición española, que seguro que desaparecerá, como otras cosas que ahora nos creemos que son normales y cuando eso ocurra seremos, como sociedad, algo menos salvajes.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  7. No creo que el ecologista ame más al toro que el torero. Entre el matador y el animal, hay una relación mucho más compleja. La corrida no es un vulgar maltrato, aunque a veces resulte un espectáculo penoso o decepcionante, teniendo en cuenta la poderosa dimensión simbólica de la corrida. Echadle un vistazo al libro del es-surrealista Michel Leiris: La literatura considerada como una tauromaquia. Y, es cierto, Blanca, Manuel Vicent decía hace ya algunos años que si España quería estar a la altura cultural de Europa, tenía que suprimir las corridas.Tonterías de pensamiento políticamente correcto. Si las corridas fueran la fiesta nacional de Suecia, a todos se nos caería la baba.

    ResponderEliminar
  8. José Antonio: lo de la industria de explotación animal no es ninguna excusa. Eso son algo más que malos tratos: son vidas infernales. Investiga un poco y te quedarás alucinado. El animal destinado a nutrición ha dejado de serlo para convertirse en un "producto" cuya vida es un preparativo acelerado para convertirse cuanto antes en comida o ropa.

    La industria peletera, José Antonio. La industria del tráfico de animales. La experimentación con animales y la vivisección.

    Yo no he hablado para nada de arte, sin embargo no puede negarse la dimensión estética y simbólica del espectáculo. No tiene nada de medieval: fija sus reglas a finales del siglo XVIII. Ahí es cuando se decide la corrida como la conocemos hoy.

    En Portugal, de población más civilizada, la muerte del toro se suprimió en la primera mitad del XIX.

    Echale un vistazo a la entrada de este blog ( está un poco más abajo) donde describo la matanza sistemática, tras una tortura psicológica de gran envergadura, que se hace a los perros en la perrera municipal de La Coruña. Por no hablar de la de Orihuela: eso es el acabose, con cachorros muriéndose de parvovirosis a solas, sin medicación, con largas y dolorosas agonías. Por no hablar de las matanzas. ( puedes buscarlo en internet )

    Eso me parece mucho más brutal, y no existe ningún movimiento social para pararlo. El infierno verdadero está en lo oculto, amigo José Antonio.

    Los perros son mamíferos superiores, ancestrales amigos del hombre ( Konrad Lorenz sostiene que descendemos de las tribus que se aliaron con el perro, ya que las otras no lograron sobrevivir)seres a los que debemos el afecto que-según he visto-sólo se practica en Grecia.

    Y sin embargo el escándalo se forma en torno al toro bravo, que vive una vida envidiable y cuya lidia dura media hora, en lugar de días y días de infierno.

    En fin. A primer golpe de vista, en internet, encuentro esto:










    " El 98% de las gallinas que se utilizan para poner huevos pasa su vida en jaulas dentro de enormes bodegas. Las gallinas son metidas en jaulas donde ni siquiera pueden darse la vuelta o extender un ala. Cada año, millones de pollos macho son desechados en bolsas de basura hasta que se ahogan o mueren de hambre, porque son inútiles para la industria de los huevos.

    Para evitar comportamientos neuróticos o violentos ocasionados por el estrés del confinamiento, a las gallinas se les mantiene en semioscuridad y sus picos son cortados con una navaja al rojo vivo y sin administrarles anestesia o analgésicos. Los alambres de las jaulas dañan sus plumas, su piel y deforman sus patas.

    Para forzar a las gallinas a otro ciclo de puesta, los granjeros las dejan durante dí­as en la oscuridad y sin comer ni beber, lo cual ocasiona que pierdan plumas y peso.

    Aun cuando las gallinas pueden vivir por más de quince años, sus vidas son acortadas a dos años en esta industria. Generalmente el máximo producido en estas condiciones es de 400 huevos por gallina. Cuando dejan de producir se les mata. Millones de gallinas que “ya no sirven” son enviadas al matadero cada año. Su carne se usa para comida de animales de compañí­a o para preparar caldos.
    En el matadero

    La horrible vida de las aves termina después de un espantoso viaje al matadero. Una vez en el matadero las aves son sacadas de las jaulas y colgadas de las patas en unos rieles corredizos. Una cuchilla mecánica los decapita y después se les sumerge en agua hirviente para quitarles las plumas."

    ResponderEliminar
  9. Item más sobre los pollitos macho- de la wikipedia-:

    " y son tirados a contenedores de basura o triturados vivos junto con sus cascarones."

    Anónimo: No sé qué decirte. Para mí no es una fiesta. Las pocas veces que he asistido lo he pasado fatal, sufriendo por el torero. Y luego por el toro. Pero como no todos somos iguales, y creo que para el toro, que es el perjudicado, esa muerte es la que le proporciona la vida de pachá que lleva con respecto al resto de animales ( y si me apuras, de la mayoría de los humanos)me parece loco prohibirla.

    Eso sin contar con la cantidad de familias que viven de ello.

    ResponderEliminar
  10. Blanca, no es necesario tapar lo horroroso con algo igualmente horroroso. Cuando se habla de una cosa, hablamos de una cosa. No hagamos como los políticos que tapan sus miserias enseñando las del oponente. No es bueno el "Y tú más" No quiero polemizar pero tampoco me debo de callar. Simplemente digo que esa fiesta es un espanto y que ojalá desaparezca cuanto antes y que ningún niño pudiera verla y que sepa de ella sólo por los libros de historia.
    La última frase "hay muchas familias que viven de ello" es bastante desafortunada, Blanca. Es como decir que hay familias que viven del negocio de la droga y, claro, pobrecitos.
    Yo, lo que tenía que decir ya está dicho.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  11. No te enfades, José Antonio. Yo te entiendo, porque he estado muchos años opinando lo mismo.

    Hasta que me puse a pensar como un toro.

    Si haces un esfuerzo de imaginación y te metes en la cabeza de un toro y le das a elegir, verás como elige su vida y su muerte antes que la de los otros toros. ( Voy a hacer otra entrada explicando como es la muerte "natural"del toro , y tendrás que admitir que la cosa pinta bastos )

    Y en cuanto a las familias hay que pensar siempre en ellas por la prole.Lo del trabajo de la gente, sobre todo en tiempos de crisis, es importantísimo.

    Siento que te molesten mis opiniones. Vicente Ferrer decía que la acción buena une a los hombres y las ideologías los separa.

    Y en cuanto a la droga, lamento comunicarte que estoy por la despenalización de la marihuana.

    ResponderEliminar