sábado, 10 de noviembre de 2012

EL MUNDO AL REVES ( Continuación)

LO QUE HABIA EN EL MP3

En cierta ocasión viajé con unos amigos a Granada. Uno de ellos, indio procedente de Cachemira, venía de Calcuta y era la primera vez que visitaba España. Quería, cómo no,  escuchar flamenco, pero la cosa era complicada. Supimos por un camarero, que parecía un duque, de una peña donde iba a cantar esa noche un cantaor notable, y allí fuimos. Se trataba de un fastuoso carmen en el Albaicín, cerrado a cal y canto ( y nunca mejor dicho) Estábamos rondando la puerta pensando en cómo acceder a aquella caja fuerte cuando apareció un tipo en una moto. Me abalancé rápidamente sobre él a contarle el asunto. Era una oportunidad única para que el indio  escuchara aquel arte cuyo origen estaba en su país, y el señor de la moto lo comprendió. Por providencia, resultó ser  de la directiva, así que se hizo cargo de la situación, nos coló en el carmen, nos invitó a copas y en el intermedio nos buscó asientos.

En cuanto al guitarrista, astro fulgurante entre las estrellas de la guitarra, tuve el placer de enseñarle la Orihuela hernandiana hace un par de años, en un día para mí memorable. Después me regaló su obra completa y descubrí su grandísimo talento. 

 Vicente, eres mucho. Mil gracias por hacerme sentir tanto el arte flamenco, que desconocía. Ole tú.


 A los dos los he encontrado juntos en el MP3

6 comentarios:

  1. Respuestas
    1. ¿EL PAÑUELO DEL MENDIGO? Porque resulta que hay una historia previa un par de días antes, en Liubliana, con una jovencita encantadora llamada Pía, a quien quise regalar de recuerdo un pañuelito de hilo veneciano bordado en una esquina con florecitas de colores. Se lo dejé en la recepción de mi hotel a hora intempestiva para el comercio esloveno( nueve de la noche). Cuando regresé a la una de la madrugada dispuesta a hacer mi equipaje, me encontré con un exquisito mantelito de hilo y encaje que ella había encargado que me dieran al ir a recoger el pañuelito. No pudo comprarlo, eso está claro.Y sí, era una minucia el pañuelito comparado con el mantelito que ahora veo en mi tocador.
      La verdad es que no me explico como me topo con gente tan generosísima. A lo mejor son ángeles disfrazados. Lo cierto es que parece que sí, que es verdad que siempre se recibe ciento por uno. Qué misterio.

      Eliminar
    2. Ah, ¿y para cuándo la prometida entrada sobre el esperanto?

      Eliminar
  2. Así pues, fue el suceso del mundo al revés el que abrió el túnel a través del espacio y del tiempo. Realidad imprevisible...

    A.M.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
  3. Me gusta la idea del túnel a través del espacio y el tiempo, A.M, generada por el mundo al revés. Nada como una buena paradoja para dejarnos perplejos y admirados e intuir que algo se cuece más allá de nuestras cortas miras.

    ResponderEliminar