martes, 25 de diciembre de 2012

REPETICION DE LA JUGADA ( un poema de los Archivos Griegos)

A tenor de la muerte de Ledo Ivo, uno de los poetas más simpáticos del continente americano y hombre de conciencia, he recordado este poema que celebró cuando lo leí en Córdoba, en la Posada del Potro. El también sabía lo que hoy le explicaba yo a mi sobrino de diez mientras le pedía juguetes decentes para los que, en esta navidad, no pueden comprarlos: que los pobres son como nosotros y no una raza aparte.  
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La pobreza, tal como decía Vicente Ferrer, es una violencia que alguien sufre, y no una categoría ontológica como parecen creer los ricos. Y si alguien merece ser saturado de desprecio es el que acumula un gran caudal, y no el que nace o se ve, por cualquier circunstancia, despojado y desnudo.



La pobreza es una violencia y la compasión generosa y hermanada una caricia. Por eso la palabra caricia tiene la misma raíz que caridad.



PRIMERA CONCLUSION

 


Como en la profecía que se cumple he visto a hijos de pastores
encaramados en altos edificios
he visto el oro que rige la tierra
que a nadie pertenece de manera ontológica
y es sin embargo un dios
he visto el oro místico que emana sólo de la sabiduría
hecho exclusivamente con la verdad
he visto el oro negro derramándose sobre las aguas
como un borrón en la escritura de los hechos humanos
he visto toda clase de víctimas
he visto pobres tan bellos como arcángeles
de hermosura tallada por la mano del amor mismo
y ricos de fealdad infernal
he visto demonios con forma humana de íncubo o de súcubo
he visto animales de corazón y hombres y mujeres sin corazón
en todos los lugares del mundo
y en todos los lugares del mundo he visto santos
he visto que todos los seres quedan desarmados ante lo santo
embriagados por la bondad
exceptuando los que carecen de alma y los que la han vendido
por dormir en lecho de plata
a esos se les ha dado una máscara a menudo embellecida mediante
ciencias
para que los demás no vean lo que va por debajo y se horroricen
ante las huellas que sus pensamientos van dejando en sus rostros
todas las perlas de la baja corona
la altivez, la arrogancia, la codicia
la envidia, la crueldad, la hipocresía
he visto en la corona del que se traiciona a sí mismo
en tanto que otros rostros se alzan desprovistos de orgullo
conmovidos por la verdad
sus miradas muestran las huellas del amor
en sus ojos la creación lee sus derechos.




9 comentarios:

  1. Gracias por la flor luminosa alcanzada en el último verso, motivo de celebración.

    (Gracias, también por el señalamiento etimológico).

    AM

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  2. Lêdo Ivo tiene un poema gemelo, ¿no es verdad, Blanca? "Los pobres en la estación de autobuses".
    Ambos comparten el punto de vista quizá caritativo, yo lo llamo solidario, ambos son virulentos con lo que se considera riqueza. Ambos son excelentes en su compromiso. Un saludo. María Cecilia / Colombia

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    1. Acabo de leerlo, María Cecilia. Lo conocí en Córdoba y escuché sus poemas de viva voz, traducidos y "Tronados", por decirlo así-en el sentido de Júpiter Tonante- por Juan Carlos Mestre. Cdené varias noches con él, junto con Juan Manuel Roca y su hija Andrea. Los tres estábamos de acuerdo con que era un tipo como para llevarse a casa. Tan es así que en medio de un recital el poeta Mestre se levantó a darle un sonoro beso en la cabeza. No se pudo reprimir. No tengo ningún libro suyo. Sólo conozco lo que he ojeado en internet. Pero para mí fue un amigo, alguien a quien siempre te gustaría volver a ver.

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    2. Gracias Blanca. Te saludo. mc

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  3. Sí, a mí también me gusta mucho el poema, pero es ese último verso el que eriza la piel y levanta el ánimo.
    Un abrazo, Blanca, con mis mejores deseos para este 2013.
    Bel (Amapolas en octubre)

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    1. Qué alegría saber de ti, Bel. Gracias por pasarte por aquí y decirme que un verso mío te ha animado. Es el mayor elogio posible.
      Un gran abrazo

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  4. Hola, soy una nueva admiradora de tus escritos, empecé a leerlos cuando me dijeron de donde eras, yo vivo en un pueblo cerca de Orihuela, se llama Beniel. Me gustaría poder enseñarte, para que las leas y me des tu opinión, unas letras deliciósamente colocadas, en realidad siento que es una pena no poder compartirlas con el resto del mundo y deseo que tú seas la primera.
    Si estás de acuerdo, dime dónde puedo mandártelas.
    Mi cuenta es: pl.burillo@gmail.com

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  5. Conozco de sobra Beniel, Pilar. A los 16 años iba mucho a montar a caballo a Desamparados, donde el Ginés, que está al lado. Algunos domingos enganchábamos un caballo a su tílburi y nos íbamos hasta Beniel, justo a la salida de la misa de 12.
    Fue una experiencia maravillosa.
    En realidad, nací en La Coruña, pero adoro Orihuela.
    Como orientadora literaria no soy muy buena, ya que me dejo llevar por elementos extraliterarios. Así que no me comprometo a leerlos. Sin embargo, si quieres tomar un café y hablar de libros( para recomendar libros sí que sirvo) dímelo.

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