martes, 30 de abril de 2013

CANNERY ROW, OTRA JOYA DE JOHN STEINBECK ( Navona Editorial, trad.José Luis Piquero )

Si hay un escritor que proteja a sus personajes y se comprometa con ellos con una mirada de honda comprensión y afecto, ese es John Steinbeck. Por eso, además de por su amenidad, su gracia y su enorme lirismo, leerlo es un grandísimo placer que no debería perderse nadie.

Es como estar conversando un buen rato con un amigo genuino de la humanidad, alguien que, si examinara nuestras vidas, no sólo las amnistiaría sino que las aliñaría hasta hacer de ellas algo sabroso y desenfrenadamente genial.

Su escritura brillante, entretenida, original, ligera e ingeniosa a más no poder, oculta siempre una carga de profundidad, una bomba de oro hecha de sabiduría en estado puro que valora por encima de todo la libertad, la lealtad, el inconformismo y la amistad incondicional.

Porque Steinbeck es compasivo sin condescendencia, sin blandura y sin " ternurismo", tal vez el estado ideal para comprender el alma humana y poder contar con entusiasmo sus avatares.

En este libro, superior a mi entender a "Tortilla Flat", que es su obvio precedente, el narrador vuelve a Monterrey  (como en su continuación, "Dulce Jueves" o como"Las Praderas del Cielo", otra joya )al  arrabal conservero de Cannery, donde conviven una estravagante cuadrilla de "desheredados de la vida" que sobreviven alegremente enamorados de Darling, la cachorra, unas ufanas prostitutas encabezadas por una respetable y compasiva madame, un tendero chino,  un matrimonio  que viven como honrados burgueses en una caldera, el pintor Henry, que construye un barco que jamás va a botar, algunos que pasaban por allí y Doc, el  biólogo marino que concilia todo el elenco con su bondad inteligente y su individualismo benigno.

Como muestra, algunos fragmentos pescados con la Red :

" (no son) como un hombre dijo una vez, putas, chulos, tahúres e hijos de puta sino santos y ángeles y mártires y  seres benditos "
“En 1935 el señor Sam Malloy y su esposa se mudaron a la caldera. Todas las tuberías habían desaparecido ya y se había convertido en un apartamento espacioso, seco y seguro.”

      "Bajo la caldera, en la colina, había unos cuantos canalones grandes abandonados (...) el señor Malloy se dedicó a alquilar los grandes canalones como habitaciones para solteros a un precio testimonial. Con un trozo de cartón por un extremo y un pedazo de alfombra en el otro, se convertían en confortables dormitorios (...)

La señora Malloy había sido feliz hasta que su marido se convirtió en casero; entonces ella cambió. Primero era una alfombra, luego una tinaja, más tarde una lámpara con pantalla de seda estampada. Un día, finalmente, entró en la caldera a gatas y dijo, jadeando un poco:

-En Holman´s están liquidando cortinas  (...)
-(...) pero querida, por Jesucristo...¿Qué vamos a hacer con unas cortinas?No tenemos ventanas.
-(...)Los hombres no comprendéis cómo nos sentimos las mujeres-sollozó (...)

"Hazel creció. Fue cuatro años a la escuela de primera
enseñanza, otros cuatro al reformatorio, y no aprendió
nada en ninguna de las dos partes. Los reformatorios
tienen fama de enseñar el vicio y el crimen, pero Hazel no prestó la suficiente atención"


Hazel detestaba que ocurriera eso porque le obligaba a rebuscar en su cerebro una respuesta y rebuscar en el cerebro de Hazel era como vagar a solas por un museo desierto. El cerebro de Hazel estaba atestado de objetos descatalogados. Nunca olvidaba nada pero nunca tenía ganas de poner orden en sus recuerdos. Todo era arrojado junto como se arrojan los aparejos de pesca al fondo del bote: anzuelos y cabos y sedal y cebos y arpones, todo en una maraña





" Lee Chong es más que un tendero chino. Debe serlo. Quizá lo equilibra el mal y lo sostiene el bien: un planeta asiático al que mantiene en su órbita la atracción de Lao Tsé la fuerza centrífuga del ábaco y la caja registradora. Lee Chong suspendido, girando, dando vueltas entre alimentos y fantasmas. Un hombre duro con una lata de judías…Un hombre suave con los huesos de su abuelo. Porque Lee Chong cavó en la tierra del cementerio chino y encontró los huesos amarillos, la calavera con restos de pelo gris adheridos a ella. Y Lee empaquetó cuidadosamente los huesos, los fémures y las rectas tibias, poniendo la calavera en el medio, con la pelvis y la clavícula alrededor y las costillas curvándose hacia un lado.

Luego Lee Chong envió a su quebradizo y empaquetado abuelo a través del Océano Pacífico para que yaciera finalmente en tierra santificada por sus antepasados.

Mack y los muchachos también giran en sus órbitas. "


"Creo que Mack y los muchachos saben todo lo que ha ocurrido en el mundo y posiblemente lo que ocurrirá. Creo que sobreviven en este peculiar mundo mejor que cualquier otra persona. En un tiempo en que las personas se despedazan unas a otras con ambición y crispación y codicia, ellos viven tranquilos.”


-Es algo que siempre me ha sorprendido-dijo Doc-. Las cosas que admiramos en los hombres –la amabilidad y la generosidad, la franqueza, la honradez, la comprensión y la sensibilidad- son en nuestro sistema elementos concomitantes con el fracaso. Y los rasgos que detestamos –la aspereza, la avaricia, la codicia, la mezquindad, el egoísmo y el interés- son los rasgos del éxito. Y aunque los hombres admiran las cualidades de lo primero adoran los frutos de lo segundo."
 











14 comentarios:

  1. Hola. Me ha encantado encontrarme con este post, porque soy el traductor y prologuista de esa versión de "Cannery Row", uno de mis favoritos de Steinbeck (del que además he traducido otros cinco, entre ellos algunos que mencionas, como "Tortilla Flat" o "Dulce jueves").
    Totalmente de acuerdo con todo lo que comentas. Algunos capítulos son auténticos poemas en prosa. Y Steinbeck "acaricia" a sus personajes. Muy grande.
    Un saludo cordial.

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    1. Gracias mil , José Luis, no sólo por tu comentario en mi blog sino por tu magnífica traducción de Cannery Row. Es una joya. Comencé a leerlo y no pude separarme de él hasta que lo terminé. Hay una traducción del libro en la red espantosa ( no sé si uno de los fragmentos de Hazel que recojo lo saqué de ahí, e incluso lo cambié un poco ) Con ella he podido apreciar más tu magnífica labor, que Steinbeck te agradece con toda seguridad desde el paraíso de los grandes maestros.

      Me haré con tu traducción de "Dulce jueves" y el "Valle largo". Esta última estuvo a punto de ser reeditada por Ediciones del Viento, donde conseguí que publicaran "Las praderas del cielo", pero la editorial que en ese momento tenía los derechos, y que con "Las praderas del cielo"se portó, debió pensar que era demasiado favor. O el editor de Ediciones del Viento no se atrevió a mendigarlos. Eso sucedió hace años, antes del centenario de Steinbeck, del que, como tú, soy devota total. Para mí, el único escritor que puede ponerse a su lado es Rudyard Kipling( por cierto, prologué Kim) que participa del mismo "espíritu de sabiduría"y también de una escritura resplandeciente y de un vigor literario semejante al de Steinbeck.Son mis dos autores favoritos en prosa.

      En cuanto a la traducción en general, es asombroso cómo puede salvar o hundir un texto. No hay mása que ver los libros de Guillermo Brown traducidos por Guillermo Lopez Hipkins y los traducidos por otra de cuyo nombre no quiero acordarme. Los de Lopez Hipkins son una genialidad y los otros están desprovistos de sal hasta un extremo que mete miedo. En lugar de una guillermana, la trujimana es una hubertolaneíta y destroza el ingenio de Richmal Croptom por completo. Otro ejemplo reciente aparece en una entrada de mi blog cercana a la tuya. Se trata de un poema de Cohen que encontré como anónimo en un libro de Kazantzakis. En los comentarios menciono un poema de Rimbaud masacrado en la red, con otra muestra de bazofia traductora.

      En cierta ocasión-por ahí anda, por mi blog o por el anterior-confundí un relato de Bret Harte con uno de Steinbeck: "los desterrados de Poker Flat". Si no lo conoces, echale un vistazo. Te gustará.

      Me pongo las medallas de haber descubierto los homenajes de los dibujos animados y al maravilloso Ed-Doc. Espero que como Comandante en Jefe de la Batalla de las Letras Steinbecktianas en español no me las retires.

      Considero un honor tu mensaje en mi blog, donde también instalaré este comentario.

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  2. Ah, el ejemplo de la traducción de Rimbaud no aparece en los comentarios, sino en una entrada que se titula"El anónimo del libro de Kazantzakis ya no es tal"

    ( Te adjunto lo que escribí de Bret Harte, por si te decides a echar un vistazo en su bibliografía en inglés y encuentras alguna joya para traducir )

    LECTURAS MARAVILLOSAS:LOS DESTERRADOS DE POKER FLAT
    Los relatos de Francis Bret Harte son tan buenos que un amigo y yo, hace algún tiempo, estuvimos buscando durante horas"Los desterrados de Poker Flat"entre la obra de Steinbeck. Es probable que el título se nos cruzara con "Tortilla Flat", pero el caso es que se lo atribuímos sin la menor duda.

    En cierta ocasión, el autor de "Los desterrados de Poker Flat"escribió a cuatro manos con Mark Twain, con quien, a mi entender ( y a sus entenderes propios) está unido por un parentesco literario de primer grado.
    Tanto Bret Harte como Mark Twain son propietarios de una ironía brillante y ligera que utilizan sin maldad, con optimismo, y también de un espíritu de juego que favorece enormemente su lectura.
    En el 2001 Espasa reeditó sus "Cuentos del oeste", donde aparecen no sólo" Los desterrados de Poker Flat" sino relatos tan magníficos como "La Ilíada de Sandy Bar".

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  3. Blanca: El honor es todo mío pero cualquier medalla stenbeckiana te la mereces tú más que nadie.
    Sobre atentados en traducciones... he visto cosas que no creeríais. Siempre que he usado otra traducción para cotejo he visto auténticos crímenes, incluyendo párrafos difíciles que directamente se eliminaban, frases que decían exactamente lo contrario de lo que debían decir... Y Steinbeck ha sido especialmente maltratado. Recuerdo una traducción bastante reciente de "El breve reinado de Pipino IV" en la que donde debía decir: "Los partidarios de los Borbones sonreían del modo en que suelen hacerlo cuando brindan por el rey", decía: "Los partidarios de los Borbones sonreían como suelen hacerlo cuando el rey está borracho" ¿?.
    En cuanto a Guillermo, hice una pequeña comprobación y he visto con alivio que los libros que yo leí de pequeño fueron los traducidos por Hipkiss, la colección entera publicada por Molino y que tenían en la Biblioteca Pública de Oviedo. No es que yo entonces supiera nada de traducciones buenas o malas pero odiaría haber sido estafado en mi más tierna infancia.
    De Bret Harte no había leído nada pero picaste mi curiosidad y en un abrir y cerrar de ojos me he hecho en Iberlibro con un ejemplar de "Cuentos del oeste" (bueno, aún no ha llegado a mis garras pecadoras, claro) por 4,5 euros y gastos de envío gratis.
    Ah, y aún no te he dicho cuál es mi libro favorito de Steinbeck: "De ratones y hombres" (que yo no he traducido).
    Gracias por tus palabras.

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  4. "De ratones y hombres"me impresionó. Lo leí cuando el centenario. En cierto modo, es pariente de otro de mis "hijos"literarios en Ediciones del Viento ( tuve seis o siete, además de "Las Praderas del Cielo"), una magnífica novela colonial, "Mister Johnson", de Joyce Cary-un autor del que sólo he leído dos libros, el otro sin interés.
    El editor cometió a mi modo de ver la torpeza de anteponer un prólogo de William Boyd donde narra el final, que es sorprendente. Así que si cae en tus manos no lo leas hasta terminarlo.


    Me pregunto si podría elegir algún libro de Steinbeck en particular. Sé que "El breve reinado...", que compré al mismo tiempo que "Cannery Row" me pareció bastante flojo, tanto como para definirlo a alguien diciendo que parecía "un Mark twain de segunda, en lugar de un steinbeck". Me alegro de que no lo hayas traducido tú.

    Le tengo un aprecio especial a "Los hechos del rey Arturo y sus nobles caballeros". Lograr amenizar la literatura medieval siendo a la vez completamente fiel, y dotar a los personajes de verdadera personalidad me parece un logro inmenso.

    A veces lo he comparado con Flaubert, no por parentesco estilístico, obviamente, sino por la gama tan amplia y la variedad de registros que alcanzan ambos.

    En cuanto a las traducciones: tuve ocasión de enseñarle a Derek Walkott algunas burradas que aparecían en su poema épico "Omeros". Recuerdo la más animal: donde el poeta hablaba del Raj el dragomán traducía Rajá tan campante. Aunque lo del pobre Rimbaud en internet clama al cielo: parece el peor poeta del mundo.

    Y el Guillermo de la editorial Molino, además de por López Hipkins, fue traducido también por C.Peraire del Molino( "Guillermo, artista de cine") y por MºDolores Raich, que se atrevió con "Guillermo, el rebelde" usando palabras tales como "mozalbete". Aunque la más ofensiva es la tradución argentina, donde a Pelirrojo le llaman "Colorín". Es el colmo.

    Espero que Bret Harte te guste. Casi estoy segura de que será así.Hay una colección de sus relatos publicados por Navona( "Cuentos californianos" )Lo acabo de ver. Esa editorial es genial, aunque sospecho que son los mismos publicados por Espasa y que yo encontre avant la lettre en librero de viejo en RTV de Salvat y en Austral.

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  5. Curioso que no conozca yo esa colección de Bret Harte en Navona. Ha debido olvidárseles enviármela. Y raro también que no encargaran una traducción nueva, que es lo que suelen preferir.
    Y dejo pasar lo de Walcot porque una vez me encargaron traducir un poema suyo para El Cultural y metí una patada de esas que desacreditan a un traductor para toda la vida. No diré cuál fue, aunque la vio todo el mundo. Pero nadie protestó, lo que me hace preguntarme si la gente lee de verdad los poemas en los suplementos. No era la que tú le enseñaste al propio Walcot, eso seguro. La mía casi fue peor, para mi eterno oprobio. Ea, no la digo.
    En realidad, ejem, sí traduje "El breve reinado de Pipino IV" y apareció en Navona. La mala traducción a la que me refería en mi mensaje era otra un poco anterior. Bien, no es lo mejor de Steinbeck: es un divertimento muy americano (esos europeos con sus rancias instituciones, etc.). Pero sí es muy Twain (que también escribió novelas simplemente divertidas y muy flojas).
    De "De ratones y hombres" han hecho que yo sepa dos versiones en cine y no he visto ninguna. Quizá estén bien. Yo no puedo releerla sin echar una lágrima. He buscado sin éxito mi edición en mi caótica biblioteca y sé que anda por ahí pero no sé dónde. En todo caso no es la misma de la que tú hablas en Ediciones del Viento, porque la que yo tengo sé que no lleva prólogo, aunque ahora no la encuentre.
    Y como veo que Pedro Olaya aparece en tu blog, quiero decirte que nos conocemos. Publicamos en la misma editorial asturiana (él su primer libro y yo el segundo mío) y algún café tomamos juntos (su novia de entonces y mi novia de entonces eran amigas). Su artículo sobre las indemnizaciones de guerra me ha parecido genial, de un inteligente gamberrismo.
    En fin, es un placer.

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    1. Me he debido expresar mal. El libro que lleva el prólogo de Boyd es "Mister Johnson". O tal vez te has confundido tú, y hablabas de la vieja edición de "Ancora y Delfín"del libro de Cary, y no "De ratones y hombres"

      En cuanto a tu metida de pata con walcott, es bastante "omérica": "De vez en cuando Homero dormita", que decía Horacio.

      Y "Pipino el breve"me pareció floja, pero no su traducción. He visto que fue su segundo libro, así que es muy perdonable. Me alegro de que coincidas en que se parece a esas cosas menores de Twain.

      No me atrevería a ver la versión cinematográfica de una novela muy querida. Exceptúo "Los caballeros las prefieren rubias" y "Pero se casan con las morenas", las novelas más cómicas que pueden leerse, porque Anita Loos les dio el placet.
      Me alegro de que conozcas a Pedro olalla. Estuve con él y con su mujer, mi amiga Rosario Carrillo, hace nada en Atenas. Menudo lujo, ver el Partenón y Eleusis y otros lugares maravillosos con ellos. Nunca lo olvidaré.
      Por cierto, su libro "Historia menor de Grecia"es de lo mejor. Una genialidad.

      Para mí también es un placer conocer a un steinbeckiano de tanta altura como tú. Así que he decidido leerme tu web. Allá voy.

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  6. Creo que la novia que yo conocí de Pedro hace mil años no es la misma de ahora, igual que la mía de entonces ya no lo es. No lo sé, la verdad, ni me meto. Ah, el tiempo, ya todo se comprende.
    Yo vi el Partenón con un amigo poeta, Lorenzo Oliván, y luego nos fuimos de cabeza a cenar en el barrio de Plaka, persiguiendo el poema de Gil de Biedma y esperando oler a cocina y a cuero de zapatos. Éramos extremadamente jóvenes y fetichistas y le consagramos a la calle Pandrossou con auténtica devoción. Luego nos fuimos un mes a Creta y no he sido tan feliz en mi vida. Hace 25 años.
    No, por Dios, no leas mi blog. Es una colección de naderías cotidianas: hace sol, releo a Borges, el gobierno es chungo, me voy a la playa...
    (Ni a rastras confesaré mi patada en el poema de Walcot).

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  7. Me ha gustado el poema de Walcott. A lo mejor has arreglado el original. Una vez me tradujo Tassos Denegris al griego y un amigo del blog dijo que la traducción parecía un fragmento de Safo.
    En cuanto a Brodsky:
    Creí haber roto todas las fotografías que me había enviado cierto Asmodeo acosador cuando, una madrugada, en La Coruña, abrí un libro y encontré allí guardada una donde aparecía con Brodsky, que tuvo la desgracia de ser su amigo. Pensé hacerla trizas, pero de pronto pensé que Brodsky no me había hecho nada malo. Es más, aquel tipo me había contado con gran sorna que B. se había casado con una milanesa que él consideraba "pura", como si la pureza y la limpieza y la honradez y la lealtad no existieran. Así que pensé que Brodsky, aunque fuera su amigo, no comulgaría con sus asquerosas teorías y hechos. De modo que corté la foto en dos con unas tijeras y rompí la del pérfido, pero no la de Brodsky. A la mañana siguiente, 28 de enero, el poeta Brodsky murió.
    Y yo me alegré de haberle concedido un juicio justo.
    Esto te lo cuento a tenor del comentario que he dejado en tu web.

    En cuanto a su poema, me ha traído a la memoria éste de Miguel Hernández. Cuando tenía doce años, me hacía llorar.


    Por el cinco de enero,
    cada enero ponia
    mi calzado cabrero
    a la ventana fria.
    -
    Y encontraba los dias
    que derriban las puertas,
    mis abarcas vacías,
    mis abarcas desiertas.
    -
    Nunca tuve zapatos,
    ni trajes, ni palabras:
    siempre tuve regatos,
    siempre penas y cabras.
    -
    Me vistio la pobreza,
    me lamio el cuerpo el rio
    y del pie a la cabeza
    pasto fui del rocio.
    -
    Por el cinco de enero,
    para el seis, yo queria
    que fuera el mundo entero
    una juguetería.
    -
    Y al andar la alborada
    removiendo las huertas,
    mis abarcas sin nada,
    mis abarcas desiertas.
    -
    Ningun rey coronado
    tuvo pie, tuvo gana
    para ver el calzado
    de mi pobre ventana.
    -
    Toda gente de trono,
    toda gente de botas
    se rio con encono
    de mis abarcas rotas.
    -
    Rabie de llanto, hasta
    cubrir de sal mi piel,
    por un mundo de pasta
    y unos hombres de miel.
    -
    Por el cinco de enero
    de la majada mia
    mi calzado cabrero
    a la escarcha salia.
    -
    Y hacia el seis, mis miradas
    hallaban en sus puertas
    mis abarcas heladas,
    mis abarcas desiertas.

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  8. Veo que el que trasladó el poema a internet ha pasado ampliamente de los acentos. Delenda est, y no yo.

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  9. Vaya, veo que encontraste el poema de Walcott. Y de paso el de Brodsky. Niña, yo te diría que no rompas ninguna foto, ni siquiera aquellas en las que salen extraños Asmodeos. A estos se les destruye con el inmenso poder del desprecio, pero desprecio de verdad, no odio, que el odio es una fuerza aquiescente: desprecio, que es lo que se destina a los insectos.
    Pero la historia de la foto y la muerte de Brodsky yo lo llamo coincidencia.
    Lo que me ha gustado leer el poema de Miguel Hernández, tan tonto e ingenuo.
    Suerte en Nápoles. Claro que te mereces leer en una biblioteca fastuosa, ¿estás tonta? Qué pregunta...
    Hasta te envío besos.

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  10. Quise decir que eres tonta por preguntártelo. Of course. Tu lugar natural es ese espacio lleno de resonancias. Casi deberías llegar con pieles y un perrito. Pero eso no es necesario: eres lo más parecido a Anne Sexton. Entra con tu belleza y tu elegancia (he sido testigo de ello una vez) y entonces abre la boca y lee tus poemas. Y de pronto la poesía. Ese chorro de vida e intuiciones, todo lo que has escrito y nos ha acompañado a los poetas que vinimos después. Ojalá entiendan.

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  11. Gracias, José Luis, por pensar que mi zona de distribución natural es una biblioteca de tal belleza, aunque yo sé que no, y no me importa que no lo sea. Intentaré hacerlo bien, que es lo más que puedo hacer. Para mí, es mejor saber que es un regalo que no merezco-como tu comentario- en lugar de andar sobre nubes de gloria que se abren de pronto y te dejan caer sobre un muladar, que es lo que suelen hacer las nubes de gloria. Y para eso están.
    Lo del perrito sí que me parece una gran idea, porque mi Tintín es irresistible y triunfaría seguro. Pero los italianos no lo dejarían pasar sin papeleo.

    En cuanto a tu amada Anne Sexton: me pasa como con su amiga. Ambas bellas y desdichadas como Parténope, cantando para seres que no las comprendían y buscando aquello que no es. Un hermano mío tuvo un final similar. Llegar hasta ahí es el camino más triste que puede recorrer alguien. Cuando era muy joven, pensaba que era una vía grande, admirable y llena de cordura. Los poetas la doraban. En realidad, pienso que es tratarse a uno mismo con gran injusticia y desamor. Y eso es un error mayúsculo. Pues, como decía Camus, "no ser amado es mala suerte, pero no amar es desgracia".
    En la canción "Vincent" el autor dice una frase conciliatoria. Dice " tomó su vida como a menudo hacen los amantes". Pero más amor hay en vivir y combatir los famosos "negros nubarrones". Y más valor. Y más mérito.

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  12. Mejor nubes de gloria que negros nubarrones.
    No citaba a Anne Sexton por su final, tan triste y evitable, sino por cierto parecido gestual y físico.
    Mucha suerte, y SÍ es tu espacio natural.

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