martes, 28 de mayo de 2013

DERNIÈRE LETTRE POUR MOUSTAKI


" Oh mon Dieu pourquoi mon Dieu
Je n'ose même plus attendre
Qu'il renaisse de ses cendres"



Amadísimo Jo:

Como a mí al morir Benet- ¡ al morir, para mayor ensañamiento,  y no en vida!- cuando te fuiste a vivir con Edith Piaf te acusaron de arribista por vuestra diferencia de edad. 

Hasta que Theo Sarapo-que apuró esa copa amarga hasta el final-no tomó su vida, por no poder resistir la desaparición de "la Chavala", no te libraste de esa calumnia insoportable.

Y es que el Mundo se niega a creer  que ( salvo el que Ibn Arabí llama "el amor natural", y que experimentan hasta los violadores ) el amor es un asunto de las almas. 

Incluso hay gente que ha osado decirme: ¿Cómo hablas así de Moustaki, si hacía años que parecía tu abuelo? 

Son tan ignorantes. La última vez que te añoré eras ya  un anciano. Pasear de tu mano era para mí más que todo lo que pudieran ofrecerme el resto de los hombres. Por eso te escribí aquella carta de amor eterno desde la Coruña. Y  me alegro de haberlo hecho.

Ahora, que has abandonado tu cuerpo en una tumba blanca, el color que amabas, para que se convierta, como todas las tumbas, en una urna llena de harapos y atrezzo hamletiano, te escribo para decirte que yo sí  me atrevo a esperar :
  
Me atrevo a pensar, por tu amor y por el mío, que has renacido al otro lado de la temible puerta, y que cuando has mirado atrás-como dijo el más grande, sabio y amoroso de los hombres, Vicente Ferrer-has visto que otra mano iba detrás reescribiendo con oro lo que  tú, con la tinta de tus hechos, escribías en tu vida.

"Ojalá te hubiera amado más". Fue lo último que me dijiste en tu última llamada. 

"Seamos los servidores del amor, y jamás sus contables", escribió el poeta Félix Grande.  

Me amaste ¿Qué más podría pedirse?  A mí, que puedo ser tan necia, fea y vulgar, me amaste con tu amor venido de lo alto. Qué regalo para mi corazón pisoteado tantas veces con indiferencia o rechazado de una patada o directamente torturado a propósito por la perfidia. 

Me amaste. Así que nada me debes. Discúlpame tú a mí por no haber sido perfecta, adorable y sagrada.

Fue un milagro. Un puente de oro se tendió entre tu amor y el mío sobre la gran masa de agua de los tiempos y los seres del mundo. Cuando ese puente se tiende, no hay último instante ni lugar postrero. No hay nada perentorio en las cosas espirituales.

Y además, aunque tu pienses que entre tú yo sólo tendiste un frágil puente forestal, ya me encargué yo de levantar pilares y contrafuertes, y también del mantenimiento.

De modo que, ahora, desde tu corazón, que habita en la Morada de la Paz, al mío, que aún está sometido a los avatares del mundo,  puede el amor ir y venir por encima de la ausencia y el silencio sin temor a tambalearse o a darse a un buen remojón.

Siempre

Blanca 


 




9 comentarios:

  1. "Ama, y haz lo que quieras"-SAN AGUSTIN DE HIPONA

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    1. Esa frase me encanta. Pero también dijo que"la poesía es el vino de los demonios". Se ve que en sus tiempos no había místicos. O que él no los leyó.

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  2. Anónimo dijo...

    El Señor Krishna dijo:

    15:1. Se admite que existe un árbol inmortal, ashvattha, cuyas raíces crecen arriba, y la corona está abajo*. Y sus hojas son las palabras de gratitud y de amor. El que lo conoce, es un experto en los Vedas.

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    1. Qué belleza. Aunque no entiendo porqué está del revés. Creo que lo de las raíces arriba indica origen celeste. Pero cuesta imaginarlo.

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  3. Gracias, Juan Manuel. Y bienvenido a este blog.

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  4. Acabo de saber que el mísmo día en que se fue Moustaki, lo hizo el Niño Miguel, ese gran guitarrista autor del vals flamenco más bonito que se puede escuchar, y que he instalado junto al lamento de Moustaki porque se titula así, "Lamento". Se ve que los músicos no deben viajar solos.

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