domingo, 5 de mayo de 2013

UN POEMA DE MIRABAI ( Para la Antología de la Belleza )

La mujer bhil probó ciruela tras ciruela

Y encontró al fin una que ofrecerle.

¿A qué clase de raza gentil pertenecía?

No era una belleza deliciosa.

Su familia era pobre, su casta baja, sus ropas harapos.

Sin embargo Rama aceptó ese fruto

-ese fruto tocado, corrompido-

porque sabía que representaba su amor.

Era una mujer que amaba el sabor del amor

y Rama no distingue entre elevados y humildes.

¿Qué clase de Veda podría haber aprendido?

pero rápida como el relámpago montó en una carroza

y se marchó al paraíso saltando de un lugar a otro,

sostenida por el amor de Dios.

Tú eres el Señor que se preocupa por quienes han caído,

rescata a quien ama como ella lo hizo.

Permite que Mira, tu esclava, una pastora Gokul,

cruce con seguridad hasta la otra orilla.









12 comentarios:

  1. Me gusta mucho este poema y también otros de Mirabai.

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  2. Mirabai es una de las más grandes poetas de la India. Y a mi modo de ver, este poema es especial dentro de su obra. Me encanta que se atreva a darle al dios una ciruela mordisqueada, porque indica la búsqueda de lo real más allá de lo aparente. No sé cómo no ha tenido más éxito en este blog. Para mí, es un misterio.

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    1. Hola Blanca. La mujer prueba antes las ciruelas para asegurarse de que están dulces, ya que la pulpa de las ciruelas silvestres puede ser ligeramente dulce o muy ácida. Por eso sólo las comen los pobres y la gente de campo. Hermosa tu interpretación de que la ciruela mordisqueada indique "la búsqueda de lo real más allá de lo aparente." A pesar de ser la ofrenda de una fruta de pobres, el hecho de que esta anciana tenga que sacrificarse y saborear las ciruelas ácidas, la hace más valiosa.

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    2. Natalia: muy interesante lo que dices de las ciruelas silvestres. Gracias por anotarlo aquí.
      La cuestión es que en la India el asunto de lo puro y lo impuro les trae de cabeza desde siempre, así que es bien raro que alguien se atreva a mordisquear algo que va a ofrecer al Dios.
      Por eso, cuando leí el poema, no tuve la impresión de que la mujer bihl fuera una anciana, al contrario. Parece un gesto propio de alguien que se salta las convenciones bien por desconocerlas ( ¿Qué clase de Vedas podría haber aprendido? ) bien por confianza suprema, ambas cosas más propias de la juventud y la inexperiencia.
      Sin embargo, es posible que fuera una anciana que estuviera de vuelta de los convencionalismos, ya que nada se dice sobre su edad.

      Qué dentera lo de las ciruelas ácidas. Tienes razón: es un sacrificio añadido

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  3. Bello, bello. Se sabe cómo se da, no importa de quién venga. Henry Miller es muy generoso con alguien que le pide ayuda en la calle, un acompañante le pregunta por qué lo ha hecho, si el demandante parece un sinvergüenza. Miller responde que su forma de pedir le indica que sería capaz de dar en la misma medida. MC

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    1. Gracias por lo que dices, MC. La respuesta de Miller indica mucha sabiduría de vida.
      En cuanto al poema de Mirabai:
      La mujer bhil me recuerda con su gesto, de entrada, la ingenuidad de "Jacinta la Pelirroja", el poema de Moreno Villa. ("Muerde una tostada/ y me da la parte mordisqueada") Pero en el fondo lo que hace no es ese movimiento despistado e infantil, sino verificar. Su dádiva no tiene que parecer hermosa y apetecible: tiene que ser sabrosa y dulce, no verde, insípida o demasiado madura. Y sin gusano. No creo que su tacto corrompiera el fruto ante el dios. Al contrario: intentaba buscar para él el mejor sabor. Magnífica mujer bhil.

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  4. Hola Blanca, descubro tu blog y me gusta mucho. Te reconosco bien ! Voy a seguirlo, tienes una pagina Facebook ?

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    1. Bienvenida, Silvia, y mil gracias por lo que dices de mi blog. Dices que me reconoces ¿Eres acaso aquella Silvie rubia que veraneó un año en la Torre, o es un comentario metafísico? En cualquier caso, me encanta que me reconozcas y que te guste mi blog.
      Y no, lamentablemente no tengo página en Facebook. No me puedo permitir ese lujo.

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  5. Lo leo y pienso en ti:

    http://cultura.elpais.com/cultura/2013/05/23/actualidad/1369298545_533805.html

    Saludos,

    AC

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    1. Adolfo, yo también le acabo de hacer una declaración de amor póstuma.

      Todo lo que dicen ahí de su dulzura, su elegancia y su solidaridad es cierto.

      Gracias por pensar en mí.

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  6. Sí, Blanca, también se hizo el contraste en mí: un poema que habla de la pureza, con un fruto "corrompido" por el contacto de una piel (necesaria). Invita a aceptar. MC

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    1. Qué bien que te haya gustado tanto. Gracias, MC

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