sábado, 1 de febrero de 2014

MIS AMIGOS MUSICOS ( II ) EL GRAN ANTONIO BACIERO

Lo que la música española le debe a Antonio Baciero es una enormidad: 
En primer lugar, su talento como gran intérprete ( He elegido la Suite Inglesa número dos en Re menor, que es mi favorita ) 
En segundo,  el rescate y grabación de toda la obra de Antonio Cabezón. 
En tercero, una gigantesca cantidad de ediciones de partituras de músicos españoles, conocidos o perdidos en el mar de la Historia, que ha descubierto a lo largo de su vida como investigador y musicólogo.

Lo que la música mundial le debe a Antonio tampoco es una nonada: ( "El País", diciembre, 1988)

"El pianista e investigador musical Antonio Baciero hizo ayer en Roma, en un concierto en el palacio Montorio, la presentación de la Sonata militar, de Haydn, obra desconocida que ha descubierto en una biblioteca de Bolonia. Baciero, especialista en los siglos XVI y XVIII, ha editado obras de músicos españoles de estos siglos, además de dedicarse a su estudio e interpretación sobre todos los instrumentos de teclado: órgano, clavicordio, clave, clavecín, espineta, pianoforte y piano." 

 "He elegido presentar en Roma la Sonata militar, de Haydn, porque la encontré en un archivo italiano", dice Antonio Baciero. "Es una obra que por no ser típica de las que él escribió ha pasado inadvertida, y yo encontré este manuscrito, curiosísimo, que describe la batalla de Ochakov, en diciembre de 1786, de las guerras de Crimea que tuvieron los rusos contra los turcos"."Haydn escribió esta sonata", sigue Baciero, "porque en aquella guerra Austria fue aliada de Rusia, y la obra es del denominado género batalla, esto es, describe las escenas más pintorescas de la lucha: avanzan los ejércitos, suenan las trompetas, chillan los heridos, se oyen los cañones, y todo ello arropado con una estética militar de salón, como se llevaba n el siglo XVIII. Dado que la batalla se libra el día de san Nicolás, Haydn describe cómo los rusos imploran a su patrón antes y después del combate, para agradecerle que con la victoria consolidan su hegemonía en el mar Negro. La obra revisa toda la producción pianística de este músico y me parece muy interesante".

Lo que yo le debo a Antonio Baciero es mucho también: en primer lugar, su amistad enormemente generosa. 
En segundo,  mi "Zarabandita", una partitura de una zarabanda que descubrió en la Biblioteca Nacional, muy sencilla y maravillosa, cuyas cuatro frases tienen los armónicos dispuestos de tal modo que todas combinan entre sí, tanto las de la mano derecha como las de la izquierda,  de modo que si se hace música con una flauta pueden lograrse hasta dieciseis. 
En tercero, que me dejara trastear sus instrumentos, incluído el clave del XVI, que en lugar de puas tiene cañones de plumas para pulsar las cuerda, cuando comenzaba a moverme por el mundo del teclado como el Rey David ante Yahvéh: "Una bestia era ante Ti"( y sigo siéndolo, la verdad )
 En cuarto, la Quinta Sinfonía de Beethoven en versión pulga para mi biblioteca de libros pequeñitos. En quinto, la partitura del Romance de Cabezón "Para quién crié yo cabellos", y la partitura de "Las Vacas", que es genial.
En quinto, algunos fragmentos arqueológicos.
En sexto...me canso de escribir, porque Antonio es un hombre que siempre está regalando cosas. El corazón le desborda bondad, y tiene que manifestarlo dando música, libros, lo que sea. Aunque lo mejor de todo son los momentos musicales públicos y privados  que me ha sido dado vivir gracias a él, algunos francamente raros:

Por ejemplo, una velada en un cigarral en Toledo, donde tocó maravillas con un instrumento que era una réplica del que tocaba Juana la Loca. En esa especie de espineta o clave o lo que fuera los adornos y los trinos los hacían voces de pájaros.
Cuando terminó el concierto, me mostró el sistema de recipientes de agua y tubos que se instalaban detrás del mueble para lograr esos sonidos.

En otra ocasión, me invitó en otro concierto privado a la presentación mundial de un instrumento que había fabricado un amigo, Joaquín Díaz, luthier aficionado que de aficionado parece tener poco, dado los órganos que construye. 
El instrumento-muchos años después anunciado en El País como primicia hecho por otro- se trataba de un órgano portátil ideado por Leonardo da Vinci, del que se conservaba sólo la descripción con escritura especular.  Y Antonio lo tocó de forma magistral, como suele.

Qué noche la de aquel día.

Antonio, desde aquí te lo digo: gracias por tu amistad, por tu trabajo y por hablar con tus manos el lenguaje de los ángeles.

4 comentarios:

  1. Me impresiona que haya descubiertouna sonata de Haynd. También me gusta como interpreta. Gracias por descubrirme a este músico.

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  2. Gracias, Anónimo, por tu comentario. Un buscador de tesoros como él se merecía encontrar uno tan notable.

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  3. Que inspiración tuvo es dia Antonio Baciero Solo le faltaron a esos. acordes ser tocados en un globo sin retorno,donde el gran Antonio y su piano, subidos en él, vieran el planeta cada vez mas pequeño y las estrellas cada vez mas grandes y la armoniosa marcialidad de Haydn sonara desde el cielo todas las noches de luna negra y estrellas blancas de la mano de Antonio Baciero..............que sincero es el barroco

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    1. Tienes razón: la gran música es sincera. Todo el gran arte es sincero.

      Gracias por este comentario tan poético. Si algún día lo lee Baciero, le gustará.

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