viernes, 7 de marzo de 2014

LEOPOLDO MARIA PANERO, UNA VICTIMA



"Blancanieves se despide de los siete enanos

Prometo escribiros, pañuelos que se pierden en el horizonte, risas que palidecen, rostros que caen sin peso sobre la hierba húmeda, donde las arañas tejen ahora sus azules telas. En la casa del bosque crujen, de noche, las viejas maderas, el viento agita raídos cortinajes, entra sólo la luna a través de las grietas. Los espejos silenciosos, ahora, qué grotescos, envenenados peines, manzanas, maleficios, qué olor a cerrado, ahora, qué grotescos. Os echaré de menos, nunca os olvidaré. Pañuelos que se pierden en el horizonte. A lo lejos se oyen golpes secos, uno tras otro los árboles se derrumban. Está en venta el jardín de los cerezos. "
  Conocí a Leopoldo allá por el año oncemil antes de Cristo, en el Universal, que entonces era el bar de moda de Madrid.  Estaba yo sentada dulcemente en mi mesita cuando de pronto se me acercó y me espetó:  -¿Sabes lo que te pasa a ti? ¡ Lo que te pasa es que has hecho el bachillerato con muy poco aprovechamiento!  -¡ Qué gran verdad!-le respondí. Era completamente cierto. ¿Cómo lo sabía él? ¿ Por el misterio de la clarividencia del poeta o del loco ?  La segunda vez que lo vi fue en la Biblioteca Nacional. Nos había citado Sánchez Dragó para hacernos una entrevista junto con mi querido Julio Llamazares.   Pues bien, llegamos, Leopoldo se metío al cuerpo ene yintonics ( eran las diez de la mañana) y se cayó de la silla en plena grabación. Hasta ahí, todo bien. Después nos fuimos a comer a Recoletos, a un restaurante muy fino. Pagaba el programa, así que Leopoldo continuó a su ritmo, aderezándose con alguna vodkita y tintorro a tutiplén, y dale que te pego a los yintonics. De pronto, en uno de esos silencios que se hacen en los restaurantes de cuando en cuando va y me suelta a voz en grito: -¿Tú, Niña de Provincias, por qué no nos vamos a follar?  ¿Pero no era homosexual? A lo mejor lo dijo porque yo era muy andrógina a esa edad. O tal vez sólo por asustarme y abochornarme, cosa que logró.  Así que me enfadé con él y lo taché de mi lista, pese a lo mucho que me había gustado de adolescente "Así nació Carnaby Street", que siempre confundí con el título que debería haber llevado, "Así nacio Cannabi Street".

Años más tarde,  cuando los petardos que hicieron correr por la red el bulo de que "me había retirado"-incluida la trolera wiki-estaban a punto de conseguir que me retirara de veras, leí esto en una entrevista de Leopoldo:   "-Yo no leo a mis contemporáneos, debería contestarte. Pero la verdad es que de los vivos me interesa Félix de Azúa, Antonio Colinas, sobre todo su libro «Sepulcro en Tarquinia». De Gimferrer lo que me gusta es «La muerte en Beverly Hills» y su poesía en catalán, lo demás es un poco cursi. También leo a Gamoneda, a Juan Gelman... Lo que no me gusta es leer a los jóvenes. Bueno, a Blanca Andreu sí la he leído. No me llevo bien con ella, pero me gusta. Pero lo que más me interesa en español es el barroco: Góngora, Quevedo no tanto. Juan de Jáuregui, los Argensola, el conde de Villamediana... Un poco Cernuda, unas gotas de Lorca, me gustan sobre todo los «Sonetos del amor oscuro», y nada «Poeta en Nueva York». Pero lo que de verdad me conmueve es la poesía norteamericana moderna (Allan Tate, Marianne Moore...), pero no la poesía beat (Ferlingetti y todos esos). No me gusta la poesía conversacional. Hay dos líneas en la poesía norteamericana: la que viene de Whitman, coloquial y prosaica, y la que viene de Poe, esteticista y perfecta. Ésta es la que me interesa a mí. Y de la que me siento heredero. "  ( Entrevista a Leopoldo  María Panero. Angeles López. "el loco que acecha en el jardín)  Para mí fue el mayor piropo que me han dicho en mi vida literaria. Porque gustar a la gente con la que te llevas bien no tiene ningún mérito. Por otro lado, eso también me dijo mucho de su generosidad. GRACIAS, LEOPOLDO. Tu comentario me llegó en el momento más oportuno.  Por su hermano Michi-que era de la casa-supe cómo le chulearon gentes que se acercaron a exprimirlo, en especial un italiano que lo sacó del manicomio de Mondragón, donde podía salir los fines de semana a emborracharse, como diría Rabelais, "hasta las sandalias ", y donde además recibía una pensión jugosa de la Yeneralitat Vasca, para llevarlo a Canarias, lugar donde pasó de estar ademenciado  pero con ciertas comodidades a ser un loco pobre como un poeta sin pensión, y donde sufrió lo indecible.  «Y mi corazón temblaba pero era un sueño y fueron muriendo muchos soldados de la guardia del Rey  pero mi corazón seguía temblando».  Este poema lo compuso Leopoldo a los cuatro años de edad.Parafraseando a Ginsberg, " la mejor mente de su generación  destruída por la locura".  
Cuando tenía quince años, ya huérfano de padre ( "si tú supieras los palizones que me daba " ) doña Felicidad Blanc lo ingresó en un psiquiátrico POR CAZARLO FUMANDOSE UN PORRO DE MARIHUANA. Desde entonces, no hizo más que entrar y salir de los frenopáticos, electro shock va, electro shock viene. Decía que la cárcel, donde estuvo cuatro meses, era un planazo comparado con los manicomios.   Y yo me pregunto ¿ no estaba su bella y vanidosa madre muchísimo más loca que él? Delenda est Cartago.   "Pero no sólo los mendigos, padre, van al paraíso
van también aquellos que aun más asco dan
también estos mendigos del ser que acechan
a la puerta del manicomio"
  Adolfo Esdrújulo ha dejado este mensaje en los comentarios. Como me parece muy bien informado ( ya que mis noticias a través de Michi cesaron por su enfermedad y su muerte en el 2004 ) no puedo menos que transcribirlo aquí:
Sólo quería apuntar que en Las Palmas hubo gente que lo quiso, lo acompañó y lo cuidó hasta donde se dejaba. Traté a Leopoldo casi a diario entre 2000 y 2008 y de forma más espaciada, después. Leopoldo pasaba las mañanas en la cafetería de la Facultad de Humanidades, rodeado de estudiantes, gastando bromas a diestro y siniestro, y las tardes en la Cafebrería Esdrújulo, casi siempre acompañado. En su peregrinar de hospital en hospital, en Las Palmas fue donde más tiempo estuvo (casi 17 años). En 2001, después de anunciarlo repetidamente, se 'escapó' del Psiquiatrico de Las Palmas y se internó en el Clínico de Madrid... A los pocos meses volvió. Cuando le pregunté por qué había vuelto me dijo que aquí (en LPA) por lo menos tenía amigos, y en el psiquiátrico, un jardín por donde pasear. No sé si vivió aquí peor que en Mondragón, eso sí, echaba de menos las numerosas entrevistas que, según decía, le hacían allí. 

20 comentarios:

  1. Respuestas
    1. La verdad es que si se lo preguntáramos a él diría que todo lo que podamos imaginar es poco, María Jesús.
      No sólo por lo que he contado aquí, sino por el infierno que genera la locura, por ejemplo el pánico alucinatorio agudo que experimentó cuando creyó que la CIA intentaba matarlo.

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  2. No pienso que Leopoldo se desahogara en el restaurante de Recoletos con animo de ofender.El ha sido un hombre al que le han sido vetadas experiencias primarias,;sagradas y posiblemente mediante frases de ese tipo sublime su virilidad para con quien siente atraccion e interés .En el contexto vital y cultural de Leopoldo,esa frase no es sino una declaración de sinceridad,de honestidad;de eufemismo condicionado,lo cual pone de manifiesto la gran importancia que le daba a la comuniacion hombre-mujer,asi como la alta consideración espiritual que de la misma tenia....
    ...saludos....Jose.

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    1. En el contexto de los trescientos mil yintonics-y perdona que te lleve la contraria- eso fue lo que fue: una pequeña agresión motivada por el demonio del alcohol.

      Los yintonics son su eximente. Ver esa anécdota como algo espiritual es muy bonito, y benditos sean tus ojos, Jose. Aunque creo que no tiene mayor importancia. O sólo para explicar que yo saliera, como vulgarmente se dice "por pies", junto con Llamazares.

      Como no fue nada imperdonable, cuando Michi me hablaba de sus problemas y padecimientos sentía compasión de él. Y todavía la siento.

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  3. Blanca, que yo recuerde, siempre me hablaste muy bien de él. La verdad, de los dos hermanos. Para alguien como yo, desconocedor del mundo de la poesía, la imagen que me trasmitías de él fue siempre de consideración, respeto y cariño.
    Se que lo sientes. Beso.

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    1. Creo, Fon, que te confundes con su hermano Michi, que fue amigo mío. De Leopoldo, fuera del ámbito"profesional" dudo mucho que haya hablado, salvo, tal vez, de la carcajeante anécdota del bachillerato: que alguien- a quien había estudiado en COU de la mano de don Manuel Ruíz-Funes-se me presentara así y que además tuviera razón me encantó, la verdad.

      También está Juan Luis, el otro hermano poeta , con el que realicé un largo viaje por Argentina y Uruguay, junto con Jon Juaristi. Aquel viaje fue genial, a pesar de que tuve que pastorearlos como una clueca. Pero cómo me reí.

      Creo, Alfonso, que intentas dejarme bien porque te ha parecido algo frívolo y despiadado que alguien se vaya y yo no me lamente con palabras al uso:

      Pues no me lamento, Fon. Lo que lamento es romperte los esquemas, pero, como diría Cándida, ansí es. Me alegro por él.
      Me alegro de que haya abandonado el infierno que era su vida, brindo porque tenga un feliz viaje en la aventura que ahora comienza al otro lado, y le pido al Eterno, Omniliberal y Omnicompasivo, que tenga piedad de su pobre alma de "mendigo del ser", cosa que seguramente sucederá, ya que está escrito en el poema que anoto arriba, del propio Leopoldo.

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  4. Blanca: siento necesidad de participar a modo personal mi agradecimiento hacia tu persona, No te conozco de nada ni tú a mí y admiro con que celo lees y contestas todos los comentarios, Eres una autentica "señora" con principios .Enhorabuena !!
    De Leopoldo,dudo que estuviera loco. Sí ,que fue una victima y que creó una estrategia de vida dual, que el dominaba, que él eligió .El llevo el timon de su vida;estaba al control,pero abuso de hombre victima y el mismo cayo en la trampa.Con el tiempo se dio cuenta que la sociedad no comprendia su plan y las llaves del manicomio que en un principio eran simbólicas para él,se convirtieron en reales y quedo marcado por la sociedad como "loco"...sin mas ceremonia.
    Se cerro tanto en su papel que cuando intento salir y reivindicaba premios literarios como el Nobel,era ya demasiado tarde.La sociedad "cruel" le había proscrito.........
    saludos....jose.

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    1. José: te he respondido tras el siguiente mensaje sin darme cuenta.

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  5. Casualmente la muerte de Leopoldo me ha traído hasta aquí, el blog de una poetisa de quien aún conservo en mi biblioteca sus dos primeras y arrebatadoras obras, y de las que bebí en mis versos de juventud. Entre sus páginas aún conservo viejos papeles del cuartel de Madrid donde prestaba por entonces el servicio militar, porque Madrid y tu poesía me ayudaron, entre otras cosas, a escapar de la vida en caqui. Junto a estos dos libros, también casualmente otro de Leopoldo, de la editorial Ayuso, con unos versos finales conmovedores:"Miedo a las golondrinas en la noche/ y de los pájaros que el aire deshace,/ miedo/ a encontrar un día, tras de la nieve, lleno/ de miedo y frío/ mi recuerdo.". Saludos, Francisco (Alicante).

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    1. Gracias por dejar este comentario, Francisco, y por traer hasta mi blog ese fragmento tan bello. Ahora que Leopoldo se ha ido toman, además, otra magnitud

      Me alegro de que mis libros te ayudaran a evadirte en esos días duros , que te sirvieran para alimentar tus primeros versos. y también de que aún los conserves en tu biblioteca. Para mí es un honor. Y también un consuelo, ya que con esos libros hubo gente que se daño. Saber que para ti fueron un bien me alegra la tarde.

      Te saludo también.

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    2. Agradezco tu respuesta y como he podido comprobar, navegando por este blog, tu pasión por la cultura griega, te dejo un enlace de una cantante griega que seguramente conocerás. Su música parece elevarnos con su luz sobre el mar que siempre soñamos azul:
      http://www.youtube.com/watch?v=mDRamBl4HH4
      Un saludo.

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  6. Jose:
    Gracias por lo que dices de mí. Es muy elogioso, aunque yo no creo que sea para tanto. A mí me parece normal responder a quien se toma la molestia de dejar un mensaje en mi blog. Sin embargo, si fuera una auténtica "señora"con principios, también respondería al llamado correo ordinario, cosa que rara vez hago, o nunca, y mi escritorio está tan lleno de libros que me han enviado y no he agradecido o cartas sin contestar que ya no tengo espacio para hacerlo, aunque sueñe con dedicarme a ello algún día.
    En cuanto a Leopoldo: recuerdo lo que contaba en "El desencanto" de su primera experiencia sexual, que fue de adolescente, en el manicomio, con un retrasado mental que le hacía felaciones. Eso, a un poeta sensible, le puede infligir heridas muy peligrosas.

    En mi opinión, si te ingresan en un manicomio, o tienes un equilibrio mental y una fortaleza kantiana, por decirlo de alguna manera, o forzosamente pierdes el pie. Sobre todo porque tus puntos de referencia son los psiquiatras, y tus apoyos emocionales gente que está encerrada y con muchos problemas.

    A mí me parece que no eligió ser un alcohólico-como no lo eligió Michi- Los hijos de grandes bebedores a menudo nacen con niveles de alcohol en sangre y tienen muchas más posibilidades de convertirse en adictos que los demás. Tal vez su alcoholismo fue un desencadenante. Cierto que él vivió "a muerte" y que era de naturaleza transgresora, pero los antecedentes familiares y la no-educación me parece que lo determinaron.

    Aunque tal vez tengas tú razón y en cierto modo eligiera su destino.

    Gracias de nuevo

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  7. Hola Blanca.

    Sólo quería apuntar que en Las Palmas hubo gente que lo quiso, lo acompañó y lo cuidó hasta donde se dejaba. Traté a Leopoldo casi a diario entre 2000 y 2008 y de forma más espaciada, después. Leopoldo pasaba las mañanas en la cafetería de la Facultad de Humanidades, rodeado de estudiantes, gastando bromas a diestro y siniestro, y las tardes en la Cafebrería Esdrújulo, casi siempre acompañado. En su peregrinar de hospital en hospital, en Las Palmas fue donde más tiempo estuvo (casi 17 años). En 2001, después de anunciarlo repetidamente, se 'escapó' del Psiquiatrico de Las Palmas y se internó en el Clínico de Madrid... A los pocos meses volvió. Cuando le pregunté por qué había vuelto me dijo que aquí (en LPA) por lo menos tenía amigos, y en el psiquiátrico, un jardín por donde pasear. No sé si vivió aquí peor que en Mondragón, eso sí, echaba de menos las numerosas entrevistas que, según decía, le hacían allí.

    Un saludo.

    Adolfo

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    1. Adolfo: he transcrito tu comentario al final de mi entrada sobre Leopoldo. Espero que te parezca bien. Me ha parecido que tu comentario era veraz y que merece la pena saberse.
      Disculpa si algo de lo que he escrito sobre él te ha molestado. Creo que su situación fue envidiable en esos últimos años: amigos y un jardín. Me alegro por él.

      Saludos

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  8. Pues para mí es el mejor homenaje que sobre él he leído. Decir algo de verdad sobre una experiencia de verdad y la única que ha sido capaz, sin grandilocuencia, sin ser tan políticamente correcto (este lenguaje, que todo lo disfraza...) de transmitir algo del sufrimiento de ese gran poeta y también de otra cara de lo que debía de ser doña Felicidad Blanc (me ha dado repulsión cómo han babeado otros refiriéndose a ella, cuando yo también sospechaba -sólo hay que atenerse a hechos sabidos- que como madre dejaba mucho que desear. En fin, que muchas gracias, Blanca, por tu palabra clara y certera.
    Un abrazo!

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    1. Gracias, Isabel, querida. Tengo tu libro aquí, junto a mí, y me encanta.

      No creo que mi homenaje sea relevante: le falta amor. Cuando yo lo conocí ya estaba muy pasado de rosca. El homenaje más bonito es el que le hizo hace poco Vicente Molina Foix en "El País". El lo conoció cuando Leopoldo tenía diecinueve y era novísimo.

      Ya sabes que para mí es un placer que vengas por aquí. Y si dejas un comentario, mejor que mejor.

      Gracias de nuevo, amiga.

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  9. Cuando la vista del reflejo de uno mismo en el mar se ve atrapada y sin salida en la convexidad eterna de unos ojos, gran parte de ellos lo llamaron locura... ( En recuerdo de Leopoldo M. Panero ).

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    1. Bonito homenaje, G. Gabiria.

      Gracias por dejarlo en mi blog.

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  10. He visto de cerca la locura, muy de cerca, y no es un estado de lunes a viernes, haciendo un inciso por el fin de semana con salida del manicomio para pegarte una juerga de gintonics, a mí me parece que Leopoldo María siempre tuvo una locura muy controlada, que era un niño que siempre necesito tutelaje, se vive en la infancia, se sobrevive después dijo, esa frase me pareció tan auténtica, como si hubiera dicho una verdad sin querer, recuerdo a su madre en el Desencanto, y pienso que ni Leopoldo ni sus hermanos eran los verdaderos protagonistas, era ella con aquella una belleza siniestra, después la relación de amor y odio que Leopoldo siempre mantuvo con ella en sus versos, pero es un tanto pueril e inmaduro echar las culpas a los padres de tu vida de adulto. Quizá es que fuera eso toda su vida luchó contra la madurez y en cierta forma lo entiendo.
    Tampoco me parece que nadie le obligara a estar en un manicomio, simplemente era su casa y no tenía otro sitio a donde ir,
    pero nunca le conocí así que sólo son impresiones.

    Perdón porque no he saludado, gracias por tu nota, los poetas deben tener un pensión del gobierno, me parece que no.
    Saludos Blanca y gracias por tu poesía salida de los colores pastel de un Chagall.

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  11. Estimada Blanca,

    Soy un escritor estadounidense trabajando en un libro en inglés sobre la familia Panero. Si estuviese dispuesta, sería un placer hablar con usted de Michi. Mi email es amshulman@gmail.com. Muchas gracias.

    Un saludo cordial,
    Aaron Shulman

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