lunes, 17 de noviembre de 2014

BUSCA LA SABIDURIA AUNQUE SEA EN CHINA

EL CALAMO


Como el Corán fue ordenado con posterioridad a su transmisión oral, el primer capítulo (o sura ) titulado "Al Fatha ( "La Que Abre") no fue la primera en aparecer, sino la número 96, titulada "La Sangre Coagulada", que arranca así:


" ¡ Lee en el nombre de tu Señor, que ha creado !
 ¡ Creó al hombre de sangre coagulada !
¡ Lee ! Tu Señor es el Munífico ,
que  ha dado al hombre el uso del cálamo.
Le ha enseñado lo que no sabía."

Lo notable del asunto es que el Profeta Muhamad no sabía leer ni escribir. Por eso algunos proponen otra tradución para "íqra": "recita".

De todos modos, es asombroso que aparezca en primer lugar el cálamo, la escritura, como motivo fundamental de la munificencia divina. Y que estas"aleyas" ( versículos) las recitara alguien iletrado.

Por otra parte, aunque parezca mentira,  en ese libro hay numerosas alusiones a la necesidad de ciencia, saber y conocimiento.

Una de mis favoritas:

"Busca la sabiduría aunque sea en China"






2 comentarios:

  1. Busca la sabiduría aunque sea en ti. Eso he pensado. En un primer momento me ha sonado ridículo. En un segundo, fundamental.
    A veces me parece que los iletrados son, a la postre, mucho más sabios porque tienen hueco en sí para albergarlo todo.

    Un abrazo élfico y sureño.

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  2. "Lejos de mí, oh perla de la China/ prefiero el rubí de España" escribió Ibn Hazam de Córdoba, refiriéndose a otra cosa. Me ha venido ahora a la cabeza.

    Me gusta eso de "busca la sabiduría aunque sea en ti". Con ese adversativo "aunque", tan humilde, como no dando mucha cancha a la mismidad como soporte de alta sabiduría... Y sin embargo, todos los sabios que en el mundo han sido remiten en último extremo al fuero interno como sede de la verdadera sabiduría y como espejo de toda reflexión.

    Un abrazo más bien humano, María, y sureño también.

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