jueves, 19 de febrero de 2015

EL MATRIMONIO BENET EN ACUARELAS Y UN OLEO DE JUAN BENET DE APERITIVO

BLANCA ANDREU POR JUAN BENET. Oleo. 1986.

Así me retrató un verano, estudiando sin parar una sonatina espantosa de Haynd . Luego volvió a retratarme en verdes.





JUAN BENET POR BLANCA ANDREU. Acuarela.1988

Juan visto por mí,  fumándose una pipa y leyendo a Aristóteles  frente a la chimenea de  nuestra casita de Corcubión.

 


El puerto de La coruña hacia 1998,  antes de que se lo cargara Paco Vázquez


BLANCA ANDREU POR JUAN BENET. Acuarela. 1990

En Errazu, el 7 de agosto , pintando la cesta de la merienda con las acuarelas que me regaló Juan, en tanto  él  me dibujaba a mí. Yo lo iluminé.


Orihuela. Inspirado en un grabado del s. XVIII. Los colores no son tan violentos. Menos mal.

27 comentarios:

  1. Un abrazo, Blanca. Y gracias por enseñarnos las acuarelas. :-)

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    1. ¡ Ramón! Creo que eres genial por haberme localizado. O tal vez te lo sopló un pajarito...Un abrazo grande para ti y para tu angélica musa Angélica ( y también para los pequeñitos que ya serán unos señores de pro)

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    1. Ay Maribel, tú siempre tan generosa. Un beso

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    2. Nooo, que soy bastante cicatera.Pero recuerdo una pinacoteca que tenías en uno de tus antiguos blogs donde había un dibujo de diamantes o algo así que me gustó mucho, pero lo que con más fuerza viene a mí, y que es un gran acierto tuyo era una delicada y humanísima obra de dos partes, en una estaban "ellas" y, en la otra, "ellas ya no están" (perdona que haga tan mal la cita). Un abrazo,

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    3. Ah, ya me acuerdo. "Ellas se han ido". Era un collage. Qué memorión, Maribel.

      Un beso grande

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    4. Insisto en lo que dicen más personas: más de tus memorias, por favor, en el género que te dé la gana (que la memoria es, si es algo, algo relativo), y a ser posible en papel. Gracias por ser magnífica.
      Un abrazo

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    1. Como decía el anuncio: ¡ Usted sí que vale! ( en realidad decía: ¡ usted sí que sabe!, que también ) Ya sabes que se te quiere. Mucho.

      Un bico, meu ben.

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  4. ¡Sensibilidad y sinceridad! Precioso el hecho artístico y el documento poético. Muchas gracias, Blanca. saludos desde Murcia.
    Fulgencio

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    1. Gracias a ti, Fulgencio, por ser tan indulgente y por tus palabras, tan gratas para mí.

      Un abrazo

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  5. ¡Ay,Blanca! Tu imagen pintando la cesta de la merienda me ha traído a la memoria a la entrañable protgonista de "Poesía": http://www.labutaca.net/criticas/wp-content/uploads/2010/11/poesia-jordi-3.jpg

    El poema final es tremendo:

    El canto de Agnes

    ¿Cómo es el lugar donde estás?
    ¿Estás muy sola?
    ¿También se enrojece el cielo al ponerse el sol?
    ¿Cantan los pájaros camino del bosque?

    ¿Recibiste la carta
    que no me atreví a mandar?
    ¿Cómo puedo decirte lo que no me atrevo a susurrar?
    ¿Pasará el tiempo y se marchitarán las rosas?

    Es hora de despedirnos
    como el viento que pasa y se va,
    cual sombra.

    Por las promesas incumplidas,
    por el amor nunca declarado
    por la hierba que abraza mis cansados tobillos,
    por los diminutos pasos que me siguen,
    es hora de despedirse.

    Ahora que llega la noche
    ¿volverá a encenderse la vela?
    solo espero que nadie vierta una lágrima.
    Y también para que sepas
    que siempre te he querido.

    La larga espera de un día veraniego.
    Un antiguo sendero con la cara de mi padre.
    Incluso la solitaria flor silvestre escondiéndose con timidez.
    Cuán profundamente os amé.
    Cómo me latía el corazón al oír
    vuestra tenue canción.
    Benditos seáis.

    Antes de cruzar el oscuro río,
    con el último suspiro de mi alma,
    empiezo a soñar
    una brillante mañana soleada.
    Me despierto, cegada por la luz,
    y te encuentro
    cerca de mí.

    "Poesía" (Shi)
    Lee Chang-Dong

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    1. Te respondí fuera del tiesto, María. Y con una respuesta escueta, pues el poema me impresionó. Es magno. Aunque te aseguro que no me encuentro en situación melancólica y no me identifico con él más que podría hacerlo otra persona. Recuerdo que cuando pinté esa cesta era feliz. Me encantaba hacer picnic con Juan, que era un enamorado de los ríos y siempre andaba buscando fuentes y arroyos. Ese lugar era un campito al lado de un río al que llamábamos "la campa", y la cesta era magnífica. Juan hizo una gran inversión en ella. La compramos en Londres, y tenía platitos de verdad, de porcelana inglesa con perdices o codornices. La amortizamos porque siempre la llevábamos en el coche y salíamos a la aventura. CONSEJO: nunca vayas con intención de hacer picnic por el sur de Francia: todos los campos están vallados.

      El final del poema me hizo pensar que tal vez intuyes que voy a abandonar pronto este mundo. No me asustó porque llevo con esa sensación desde los cinco años. Y te diré una cosa: no lo echaré de menos. Este planeta no es mi favorito, precisamente. Y cuando me vaya, espero renacer en una galaxia muy lejana donde las cosas estén organizadas de otro modo, si no me es dado-que creo que no, dados mis cuatrocientos mil errores de bulto-irme directamente al paraíso.

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  6. Gracias, María, por este poema que en sus últimos versos roza la mística. Un abrazo.

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  7. Querida Blanca, sin discusión de ninguna clase eres una de las mejores poetas vivas en cualquier lengua, pero podrías darnos de vez en cuando una dádiva tuya a tus seguidores para que no tengamos que esperar una década entre un libro y otro. Por ejemplo, al contemplar estas maravillosas acuarelas, no sé si tus admiradores vamos a poder esperar a que tengas la edad de Bernal Díaz del Castillo y te decidas a publicar tu biografía sentimental de Benet, porque aún eres tan joven que a ver quién espera cuarenta años...
    ¿No puedes paliar con un nuevo libro tuyo la dulce agonía en que vivimos tus lectores?

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    1. Antonio: ¿ Cuántas veces te lo he dicho? Si me subes a la estratosfera como si fuera la propia Safo luego la realidad tiene que compensarlo hundiéndome hasta el abismo de los versos de gaita gallega como poco. Me alegro de que mis versos te gusten tanto, y también de tu gran memorión, porque lo de Bernal Díez del Castillo lo dije en una entrevista en 1993. En cuanto a lo de Benet, estamos en ello. Y las acuarelas no tienen pretensiones, la verdad. Tengo un tío arquitecto, gran acuarelista( con beca en la Academia de Roma y demás, en su juventud) que siempre me dice que tengo que dibujar mucho antes de lanzarme con el pincel. Si ni siquiera se hacer una aguada bien hecha...La cesta de la merienda con el mantel y el picnic de la que hablo estaba situada sobre la hierba y entre árboles: pues bien, la hierba y los árboles los pinté hoja por hoja. Cuando terminé, Juan cogió el lápiz y me dijo: "Por lo menos, ponle sombra a la botella".
      Pero sucede que me entretiene y me gusta. Cuando pinto algo, es como verlo por vez primera, como verlo de verdad.

      Y no vivas en dulce agonía, querido Antonio ( seguro que no es así) : lee a los Grandes y no me echarás de menos. A los Grandes, Grandes como el abrazo que te envío.

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    2. Ante tu talento y sensibilidad, Safo palidece

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    3. Efjaristó poli. Y ya no digo más, porque sé que tiras al monte ( Parnaso) y que no lo puedes evitar. Tienes tropismo. En fin. Cuando vayas a dar clase, llámame, a ver si me descubres otra Lorrie Moore, que no hago más que releer a los clásicos.

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  8. Como curiosidad, los ejemplares de De una niña de provincias en sus distintas ediciones de los años ochenta se están pagando entre 50 y 75 euros.

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    1. ¡ Cáspita!¡ Pardiez!¡ Paris, Saint Denis, que me muera si flaqueo!

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    2. Y hasta 90 euros por ejemplar!!!

      http://www.iberlibro.com/servlet/SearchResults?an=blanca+andreu&bsi=30&prevpage=1

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    3. ¡Por las espadas de Roldan y de Olivier ! Tengo que calcular a cómo sale el verso. A treinta céntimos por lo menos...Aunque los alejandrinos seguro que son los que encarecen el asunto.

      Y yo venga a leer en lugar de escribir. Y pintando una mesa a la itálica manera. Y estudiándome una invención de Bach."Y ( como escribí en ese libro ahora tan cotizado)la poesía huye de mí como una frase acabada". O al revés.

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  9. Querida Blanca
    Esta tarde castellana un poco nostálgica, en la que convalezco de una jaqueca que me ha tenido fuera de juego unos días, releo tus descripciones de esos días idílicos en los que Juan y tú ibais de picnic.Me encanta como describes los utensilios que tenía la cesta , parecen como aquella tacitas y platitos de loza con los que yo jugaba de pequeña...
    Mi sueño hace tiempo, también era tener una cesta de merienda e ir al campo de picnic extendiendo en la hierba un mantel de cuadros rojos de esos bordados con punto de cruz, no sé porque nunca lo llegué a hacer realidad, tal vez todavía estoy a tiempo aunque ya no sería lo mismo...
    No dudo que quien ha tenido esas vivencias tan hermosas puede vivir de recuerdos toda una vida, recordar es volver a vivir de nuevo, pienso que eres muy afortunada por haber vivido un amor tan profundo y tan pleno que justifica toda una existencia y para colmo, te quedan esas acuarelas que lo inmortalizan.
    Que sigas feliz, te lo mereces!!
    Un fuerte abrazo Pilar

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    1. El bordado te lo puedo hacer yo. Me encanta. Nuestro mantel no tenía nada de eso, porque entonces no estaba iniciada en la aguja. Así que anímate y compra una cesta de picnic. Me avisas y nos vamos con la tortilla de patatas y los filetes empanados a correr mundo.

      Quería decirte que eso de "vivir de recuerdos" no es un concepto que admita, querida Pilar. Cuando alguien vive de recuerdos lo que hace es morirse de melancolía al poco rato. Porque estamos en el presente de indicativo y el pasado y el futuro son un sueño cambiante también. Los vivos no deben vivir fuera del tiempo, porque se arriesgan a quedarse sin el, perdidos.

      Lo que sucede es que a veces los recuerdos vienen a mí. Y a veces los escribo. Pero no vivo de ellos: ellos viven de mí. O por mí.

      Tampoco creo que el amor que viví con Benet fuera perfecto. Estuvo lleno de escollos. Fue profundo tal vez, pero en lo profundo a menudo hay sombras y lugares que no alcanza nunca el sol.

      Te confieso que, a estas alturas, ni siquiera estoy segura de que me amara.

      Dicen que el amante más cruel es el que más duda: ese es mi caso


      . El día que me lo encuentre, cuando se baje el telón y salgamos todos a saludar, aún no sé si lo abrazaré o le retiraré el saludo. Con independencia de que me guste poner por escrito la parte luminosa de aquel trozo de vida que viví.

      Y te diré una cosa más: el único amor que justifica mi existencia no se dirige a ningún mortal. Como dijo aquel santo pariente de los Borgia : "Jamás volveré a servir a ser que pueda morir"

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  10. Salve Poeta!

    Buen Sabado!

    Que la bella primavera te envuelva
    con el velo de la reina Mab
    y que el espiritu de Grecia
    en tu cerebro
    desnude tu alma....

    Un fuerte abrazo!


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    1. Gracias por tus buenos deseos. Aunque lo de la Reina Mab...no sé, no sé...Según Shakespeare hacía bastantes jugarretas y malas pasadas.

      Espero que no traiga pesadillas tampoco para ti y que la primavera te traiga cosas buenas y grandes camadas de flores.

      Un abrazo abrileño

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