sábado, 13 de junio de 2015

Una animación del maravilloso tapiz de Bayeux, encargado por Matilde de Flandes para conmemorar la victoria de Guillermo el Conquistador sobre Harold Godwinson, el último rey sajón. El tapiz mide setenta metros de largo, y gracias a esta animación-que adquiere vivacidad tras las primeras escenas-podemos contemplar entera toda la historia ( con Eduardo el Confesor incluido) desde el punto de vista del vencedor.

El poema de Cunqueiro que transcribo a continuación se basa en un hecho histórico: el reconocimento del cadáver de Harold Godwinson por Edith Swanehals, esposa, por "matrimonio danés", del rey polígamo, entre miles de cuerpos desnudos y mutilados






RECONOCIMIENTO DE HAROLD GODWINSON


Una noche de ceniza caía sobre la tierra,
las linternas andaban solas por entre los muertos
y en las heridas del más herido de todos
Edith Swanehals ponía la luz violeta de sus ojos
por si aquel era Harold hijo de Godwin
que ella amara tanto.

Y aquella misma era la boca por la que salía un hilo de sangre
posada en la boca de tierra de una topera.


Venía de lejos el canto del mar. Edith se sentó
al lado del muerto
y con un hilo blanco que sacó de sus soñares
comenzó a tejer un pañuelo
para tapar los ojos del Rey.


Se escuchaba el mar y las hojas secas del bosque
arremolinándose en los caminos, entre los oteros.


La última caricia de Edith fue aquel callado tejer
cerca del muerto, y cuando salió la luna
mezcló hilos azules de la luz de la viajera con los suyos
-las agujas iban y venían en silencio
las manos moviéndose como quien acuna a un niño-
asegurándose de que aquel muerto era Harlod.
El mirar violeta de Edith se adentraba más y más
en los oscuras heridas
reconociendo la sangre del amante, y la muerte.

Y sucedió que Edith ya estaba ciega
cuando le preguntaron quién
entre aquellas sesenta docenas de muertos
era Harold
-Este, dijo señalando  a tientas,
que hacía cantar los ruiseñores en las noches de verano
cuando me besaba y me decía
-Swanehals, Cuello de Cisne, envejeceremos juntos
pero tú más lentamente.

4 comentarios:

  1. En Bayeux, tuve que hacer una larga cola al sol para poder admirarlo, pero valió la pena.

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    1. ¡ Qué suerte, haberlo visto al natural, Elena! A mí me encantaría-además, soy bordadora-pero creo que no será posible. Una de las cosas que más me gustan: los caballos embarcados.

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  2. Maravilloso el gran Cunqueiro y màs maravillosa sa cabe Andreu.

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    1. Gracias, Anónimo. Aunque no creo en ese "si cabe". No, no cabe. Vamos, no lo creo yo ni nadie salvo tú, que lo más probable es que seas Antonio . Un beso

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